
A medida que continúan las negociaciones a tres bandas entre el Parlamento Europeo, el Consejo de la UE y la Comisión Europea sobre el nuevo Reglamento de Derechos de los Pasajeros, la Representación Internacional de Aerolíneas en Europa (AIRE) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) instaron a los legisladores europeos a adoptar una reforma que proteja eficazmente a los usuarios del transporte aéreo sin comprometer la competitividad ni la sostenibilidad del sector.
“La reforma debe reforzar los derechos de los pasajeros al tiempo que apoya un sector aéreo europeo competitivo y sostenible”, señalaron ambas organizaciones en su declaración conjunta.
Destacaron varios puntos prioritarios: Umbrales proporcionales para compensaciones por retrasos: La propuesta actual del Consejo —que establece compensaciones a partir de 4 horas para vuelos de corto y medio alcance, y de 6 horas para vuelos de largo alcance— otorga a las aerolíneas un margen razonable para gestionar interrupciones sin generar cancelaciones innecesarias.
También, la definición clara y flexible de circunstancias extraordinarias que propone una lista vinculante pero no exhaustiva que incluya condiciones meteorológicas severas, huelgas de controladores aéreos, amenazas a la seguridad y fallos técnicos imposibles de prever. Esta medida busca ofrecer certeza jurídica sin limitar la capacidad de respuesta operativa de las aerolíneas.
Asimismo, la protección de la libertad de fijación de precios pues al mantener la facultad de las aerolíneas para establecer sus propias tarifas se garantiza una oferta diversa de precios, incluyendo opciones accesibles para los viajeros más sensibles al costo.
También se contempla la distribución equitativa de responsabilidades en la cadena de transporte, pues un reparto más justo de las obligaciones entre todos los actores del ecosistema aeronáutico —incluyendo aeropuertos, proveedores de servicios de navegación y otros— permitiría resultados más equilibrados para los pasajeros.
AIRE e IATA hicieron un llamado conjunto a los colegisladores de la Unión Europea para adoptar una regulación que combine claridad, eficacia y equidad, fortaleciendo los derechos de los pasajeros sin perjudicar la resiliencia ni la sostenibilidad del transporte aéreo europeo.







