
Jennifer Homendy, titular de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), calificó de vergonzosa la legislación propuesta que permitiría a las aeronaves militares operar sin el sistema de Vigilancia Dependiente Automática-Difusión (ADS-B).
El ADS-B es una tecnología avanzada de vigilancia que proporciona la ubicación de una aeronave al control de tránsito aéreo y a otros pilotos.
Este 10 de diciembre Homendy ofreció una conferencia de prensa en la que afirmó que esta legislación reduciría la seguridad en los cielos de Washington D.C., donde en enero de este año un avión comercial chocó con un helicóptero militar cerca del Aeropuerto Ronald Reagan. La colisión dejó 67 muertos.
La directora de la NTSB también envió una carta a los Comités de Servicios Armados del Senado y la Cámara de Representantes para oponerse a las secciones de la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) que permitirían que aeronaves militares operen sin ADS-B.
En la misiva se puede leer que las disposiciones de la NDAA “revocarían los requisitos de transmisión, regresando a las mismas condiciones que existían al momento del (accidente entre PSA Airlines y un Black Hawk)”.
Tras el accidente la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Transporte (DOT) firmaron un acuerdo que exige que las aeronaves militares que operan en el espacio aéreo de Washington D. C. transmitan su posición mediante ADS-B Out.
“Deberíamos trabajar juntos para prevenir el próximo accidente, no invitar a que la historia se repita recreando las mismas condiciones que estaban presentes el 29 de enero”, sostuvo Homendy, quien agregó que la nueva propuesta normativa representaba “un retroceso significativo en materia de seguridad” y que la NTSB no fue consultada.







