
Los Proveedores de Servicios de Navegación Aérea (ANSP) miembros de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y de la Confederación de Proveedores de Servicios de Navegación Aérea (CANSO) en Europa se preparan para afrontar uno de los veranos más intensos en materia de tráfico aéreo desde el inicio de la pandemia.
De acuerdo con CANSO, se espera que el volumen de vuelos aumente en un 5% respecto al verano de 2024, mientras que el espacio aéreo disponible permanece un 20% por debajo de los niveles anteriores a 2022, debido a las restricciones impuestas por la guerra en Ucrania.
A esto se suma un factor climático desafiante. En el verano pasado, la actividad de tormentas fue la principal causa de demoras en el continente, y se prevé que las condiciones meteorológicas adversas vuelvan a impactar negativamente las operaciones.
Ante este panorama, los ANSP han adoptado una serie de medidas técnicas y organizativas para asegurar la eficiencia y seguridad del sistema aéreo.
Entre las acciones más relevantes se encuentra la optimización de los sectores de control, tanto en sentido horizontal como vertical, mediante la implementación de nuevos niveles de vuelo que incrementen la capacidad y ofrezcan mayor flexibilidad ante eventos meteorológicos extremos o intrusiones no autorizadas en el espacio aéreo.
También se han logrado acuerdos laborales con los sindicatos que permiten mayor flexibilidad en los turnos de los controladores de tránsito aéreo (ATCO), lo cual facilita una mejor asignación de recursos humanos para enfrentar los picos de tráfico.
En el componente meteorológico, los proveedores europeos han incorporado expertos climatológicos que colaboran directamente con el personal operativo, brindando pronósticos sectoriales más frecuentes y precisos desde dentro de las instalaciones de control, mejorando así la capacidad de respuesta ante condiciones adversas.
En cuanto a la gestión en red, los ANSP están reforzando la colaboración con todos los actores clave del sistema aéreo, promoviendo una visión integral como la que impulsa la campaña “thinkNetwork” de la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol). Esta iniciativa busca que los pilotos sigan sus planes de vuelo, que los controladores respeten el perfil vertical y lateral de las rutas (salvo en caso de situaciones justificadas por seguridad, técnica o meteorología), y que los aeropuertos informen puntualmente cualquier eventualidad que pudiera derivar en demoras.
“Los ANSP de toda Europa están trabajando incansablemente para garantizar operaciones seguras y eficientes y un uso óptimo del espacio aéreo restringido durante lo que sin duda será un verano intenso para la aviación”, afirmó Simon Hocquard, director general de CANSO.
Con una mirada hacia el futuro, los proveedores han iniciado campañas de reclutamiento para asegurar una nueva generación de controladores de tránsito aéreo y han puesto en marcha proyectos de digitalización para aumentar la capacidad y eficiencia del espacio aéreo europeo.
La efectividad de estas estrategias será determinante no solo para el desempeño de la temporada de verano, sino también para consolidar un modelo operativo resiliente ante un entorno de alta demanda.







