
El Gobierno de Portugal asumirá una deuda de unos 106 millones de dólares (mdd) que tiene TAP con Azul, esto para otorgar seguridad al proceso de privatización que lleva actualmente con su aerolínea bandera.
La cantidad se remonta a un préstamo realizado por la compañía brasileña cuando su fundador, David Neeleman, era accionista de la firma lusitana, informó el medio Aeroin.
En 2016, se emitieron unos bonos convertibles, instrumento financiero de deuda que permitía a Azul transformar ese capital en acciones de TAP bajo ciertas condiciones.
Luego de estabilizar a la aerolínea durante la crisis sanitaria por el Covid 19, los términos de estos bonos fueron cuestionados, lo que derivó en una batalla legal que todavía persiste en los tribunales.
El ministro de Infraestructuras de Portugal, Miguel Pinto Luz, aseguró que, en caso de un fallo judicial favorable a la empresa brasileña, el pago no recaerá sobre el nuevo accionista, el cual se encuentra entre Lufthansa y Air France-KLM.
Portugal aprobó la venta del 44.9% de TAP como parte de una privatización. Otro 5% estará disponible para los empleados, mientras que el 55.1% seguirá en manos del Gobierno.
Para Azul, recuperar los 106 mdd representaría una inyección de capital vital en un momento de reestructuración de su propia deuda y expansión en el mercado de cabotaje en Brasil.
A pesar de esta controversia, la relación entre ambas operadoras es profunda, compartiendo incluso el hub de Lisboa como puerta de entrada principal para los pasajeros sudamericanos que conectan con Europa.







