
La sostenibilidad se ha convertido en un elemento central en la operación de las aerolíneas, especialmente en un entorno marcado por la volatilidad de los mercados, donde los costos, la regulación y la continuidad operativa enfrentan presiones constantes, de acuerdo con un análisis de SITA.
Ashraf Hoseini, líder de Estrategia Ambiental de SITA, señaló que la sostenibilidad ha dejado de ser una iniciativa opcional para convertirse en un requisito operativo. Explicó que las regulaciones, particularmente en Europa y cada vez más en otros mercados, forman parte de las condiciones base que las aerolíneas deben cumplir, independientemente del contexto económico o geopolítico.
“Cumplir no se detiene. Aunque los plazos puedan ajustarse ligeramente, los requisitos continúan avanzando”, afirmó Hoseini, al subrayar que las obligaciones regulatorias no desaparecen durante periodos de crisis.
En este contexto, el principal reto para las aerolíneas no radica en la regulación en sí, sino en la incertidumbre. La combinación de mercados de combustible volátiles, exigencias ambientales crecientes y presiones comerciales dificulta la planificación financiera y operativa.
Según el análisis, la volatilidad incrementa el riesgo de una mala planificación en sostenibilidad, ya que las obligaciones se mantienen incluso cuando los costos se vuelven más difíciles de prever. Por ello, las aerolíneas requieren mayor visibilidad sobre cómo evolucionan estos costos y cómo se comportan bajo presión.
También destaca que los periodos de disrupción siguen patrones conocidos en la industria, que incluyen un impacto inmediato, una fase de presión operativa y una recuperación prolongada. En este proceso, retrasar decisiones estratégicas puede limitar la capacidad de respuesta y recuperación de las aerolíneas.
Además, se advierte que los equipos operativos enfrentan una carga adicional durante las crisis, al tener que gestionar desvíos, cambios en rutas y ajustes comerciales, mientras continúan cumpliendo con requisitos ambientales que evolucionan constantemente.
Hoseini subrayó que contar con herramientas que permitan automatizar el seguimiento de obligaciones y justificar desviaciones es clave para evitar sobrecargar a los equipos en momentos críticos.
“Cuando el entorno se vuelve inestable, las aerolíneas necesitan que su personal se concentre en la seguridad, las rutas y los pasajeros, no en procesos manuales de sostenibilidad”, indicó.
Finalmente, el análisis concluye que invertir en sostenibilidad no responde a un entorno estable, sino a la necesidad de gestionar mejor la incertidumbre. En un escenario donde el cumplimiento implica costos y estos continúan evolucionando, la preparación y la visibilidad se vuelven factores determinantes para la resiliencia del sector aéreo.







