
Últimamente se ha estado hablando acerca de la posibilidad de que nuestro país sea regresado a la categoría 2 por la FAA (Federal Aviation Administration) por la falta de incumplimiento de algunos anexos de los preceptos de OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), lo que puedo decir es que esto sí es posible dado el incumplimiento a cabalidad de estos anexos. Aunque la agencia federal norteamericana no tiene potestad en nuestro país y la OACI no haga más que emitir recomendaciones pudieran limitarnos vuelos a USA o limitarnos los que ya tenemos o bien nuevamente restringir vuelos del AIFA a la Unión Americana. Esto sería desastroso para nuestra aviación, para nuestro país y uno de los problemas estructurales que parece insalvable es la falta de presupuesto para que el funcionamiento de la inspección de la aviación civil sea el adecuado. Esa es una de las cosas que están faltando para poder lograr el nivel salarial que los empleados de la AFAC (Agencia Federal de Aviación Civil) y sobre todo de los inspectores esté muy por debajo de los niveles salariales que se tienen en la industria en el país. Esto parece algo sin remedio dada la falta de recursos que acusa la secretaría de hacienda federal para aplicar a este necesario rubro.
Otro importante asunto es el tema de las licencias al personal técnico aeronáutico, no hay para material, para el cambio de los documentos cuando estos se vencen, creo que no le han dado la importancia debida a este anexo de la OACI. Algo que ya sucedió es que los documentos que se hacían valer como anexo de las licencias ya no puede tenerse permanentemente como se estaba haciendo, es ya necesario que al vencimiento se repongan los plásticos, pero no hay con qué hacerlo. Este problema ya debiera haberse erradicado definitivamente, el costo de las máquinas y los insumos que hacen los plásticos no es tanto y sería reprochable que por este tema nos metiéramos en problemas. La capacitación de inspectores debidamente preparados para realizar su trabajo de verificación de tantas especialidades que se manejan en aviación es algo que en apariencia no tiene importancia, pero nadie quiere trabajar en la AFAC por lo bajo de las percepciones y la deficiente preparación para ello que se imparte de manera que deja mucho que desear.
Otra cosa es que no se ha planeado correctamente la inspección de los distintos centros de capacitación, de los talleres y la operación de las escuelas de vuelo tan necesaria para lograr los niveles de seguridad que tanta falta hacen, se requiere transparencia, que hoy no se tiene. La dinámica de los vuelos de capacitación en las escuelas de aviación es muy distinta a la que se imparte en centros similares en Estados Unidos y Canadá, por mencionar algunos países en los que las exigencias son en verdad reales. Uno de los errores que se cometieron al inicio del sexenio anterior fue que, desde la subsecretaría de transporte de la SCT, como se llamaba antes, se trató de tomar como guía la EASA (Agencia de la Unión Europea de la Seguridad en la Aviación) sin tomar en cuenta a la FAA que insistía en ayudar a nuestra aviación a trabajar más en conjunto con esta. Se realizaron viajes costosísimos para visitar a la EASA y resolver los temas aéreos del modo como lo hacen los europeos, esto fue un craso error y nos atrasó de plano en la recomposición de la AFAC y su trabajo.
Los reglamentos continúan sin actualizarse y se tienen retrasos importantes que a pesar de todo no se han podido corregir dada la inmensidad de casos, añadiendo el grave problema de la pandemia por COVID que cobró demasiadas vidas en el mundo y en nuestro país y retrasó muchos proyectos. En un tiempo se incluía a los centros de capacitación en la discusión de la actualización de los reglamentos sin embargo no fue posible integrar adecuadamente a estos centros para lograr un buen producto por lo que se discontinuó esta práctica. Podría retomarse esta práctica fijando los alcances esperados y corregir los reglamentos pendientes si se lidera con el personal de la AFAC adecuado. De esta manera se involucrarán los actores de la aviación del país y se logrará integrar todos los intereses en el medio y todo será más transparente y útil.
Si no es posible cambiar todo en la manera de llevar la AFAC debe iniciarse un cambio gradual por gente que conozca realmente el funcionamiento y esté dispuesto para eventualmente cambiar todo de acuerdo a la OACI. No es que lo lleven los militares o los civiles, sino que debe hacerse una convocatoria para que toda la gente de aviación participe y se involucre en la problemática que se tiene y se aborden los problemas con la mente abierta, sin que se cierren los círculos y no se escuchen las opiniones de todos. Propongo que seamos objetivos para visualizar con mayor detenimiento los verdaderos problemas que enfrenta nuestra aviación.
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