
Independientemente del debate de que si era mejor opción para nuestro país contar con un aeropuerto como el NAIM, planeado para ser el aeropuerto de conexión más importante de América Latina, o haber construido el AIFA con limitaciones graves de conectividad y sin una planeación correcta, creo que la gente de aviación debiera no olvidar el propósito de contar con un sistema aeroportuario como el que se planeaba.
La propuesta era tener un sistema metropolitano de aeropuertos en el que una ciudad tan extensa como la Ciudad de México tuviera opciones de tiempos razonables de traslado a diferentes aeropuertos, tal como sucede con las principales capitales del mundo. Hablo de Nueva York, París, Londres, Madrid y tantas otras capitales más.
El AICM, aeropuerto principal de este país, pésele a quien le pese, es un aeropuerto cuyo acceso cada día es más complicado por la saturación constante de las vías de acceso. Las horas pico cada día se extienden más; los transportes son más complicados (taxis autorizados, pero carísimos; transporte de plataformas restringido; estacionamiento accesible en el sitio mismo, donde solo hay un servicio para dejar el auto y ser transportado de y hacia las terminales).
El AICM, a pesar de contar con dos pistas, no tiene la capacidad de operar en la modalidad de aproximaciones simultáneas, cosa que el AIFA sí tiene, pero no cuenta con suficientes posiciones para el desembarque y embarque de pasajeros. El de Toluca, aunque tiene una sola pista, tiene la capacidad de realizar operaciones de muy baja visibilidad, cosa que ni el AIFA ni el AICM tienen.
Los tres aeropuertos tienen características diferenciadas como para hacer imposible que uno pueda suplir a cualquiera de los otros dos. El AICM es el más antiguo y cuenta con dos pistas imposibles de usar de manera simultánea, ni siquiera de forma segregada; pero es el que conoce toda la población, el más conocido internacionalmente y al que concurren todas las líneas aéreas internacionales. Cuenta con alrededor de ciento veinte posiciones de contacto, remotas y semirremotas, por lo cual el manejo de muchos pasajeros es posible.
El AIFA tiene dos pistas para ser usadas de manera comercial, aunque cuenta con una tercera pista; esta es para uso exclusivo de la aviación militar. Uno de los grandes problemas que tiene es que, a pesar de tener tres pistas, está demasiado retirado del AICM, aproximadamente a 45 km, y el acceso es muy costoso y toma mucho tiempo, a pesar de que se han construido varias vías de acceso y un tren que no ayuda de gran cosa a la conectividad.
El otro aeropuerto es el de Toluca, que solo cuenta con una pista de tamaño adecuado, pero por la elevación tan grande limita las operaciones de largo alcance; es decir, es “bueno” para ciertos rangos de vuelos. La aviación privada también se encuentra allá sin limitación alguna, así como algunos talleres autorizados. Este aeropuerto no podría encargarse de todas las operaciones del país.
El AIFA, aunque como se ha dicho es un aeropuerto nuevo, con una infraestructura parcial por la falta de capacidad para manejar más pasajeros, cuenta con veintiocho posiciones de contacto, remotas y semirremotas. Necesitaría cuando menos otro edificio terminal para aumentar la capacidad y también incrementar la infraestructura para carga. Aparte de todo, es un aeropuerto que, por su lejanía y su falta de medios de transporte adecuados, dificulta mucho el acceso. Es un aeropuerto con poco futuro, aunque a pesar de los esfuerzos (decretos) para que funcione, esto no se ha logrado y se ve lejos de conseguirlo.
Como se ve, cada aeropuerto tiene características muy diferentes y parece no ser comprendido por las autoridades, que pareciera quieren que el AIFA supla al AICM. Con ese afán se han limitado las operaciones del AICM y las inversiones, tratando de demostrar que se debe usar más el AIFA o cerrar el AICM para operar aquel, pero esto no es posible.
Me parece hasta irresponsable que supuestos expertos, velada o abiertamente, insistan en manejar posibilidades de que un aeropuerto supla a alguno de los otros dos del área metropolitana.
El AICM debe mantenerse en operación con todo el mantenimiento que necesita, pero también el de Toluca y el AIFA, para que sea más fácil desplazarse desde cualquier punto del área metropolitana hasta los servicios aéreos (aeropuertos).
Ahora bien, para las empresas de aviación no es tan fácil operar los tres aeropuertos al mismo tiempo; es muy caro. Los servicios que se deben dar a los aviones requieren de equipo muy costoso y no se puede triplicar este para operar los vuelos con seguridad.
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