
La misión Fram2 -de la Crew Dragon Resilience con duración de tres a cinco días- se lanzó exitosamente a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, el pasado 31 de marzo. Es la primera misión de un vuelo espacial tripulado que sobrevuela el Polo Norte y el Polo Sur de la Tierra. Fram2 llevó a una tripulación de cuatro personas a una órbita de 90 grados que les permite sobrevolar ambos polos de la Tierra. La misión Fram2 es liderada por el empresario maltés Chun Wang (multimillonario del mundo de las criptomonedas y apasionado de la exploración espacial, quien pagó unos doscientos cincuenta millones de dólares por esta misión), los otros miembros de la tripulación son el comandante del vehículo, el noruego Jannicke Mikkelsen, el australiano Eric Philips, oficial médico y especialista de la misión, y la piloto alemana Rabea Rogge; para los cuatro tripulantes es su primer vuelo espacial. Debido a que no hay una gran diferencia entre las misiones tripuladas en órbita polar y ecuatorial, hay planeadas algunas otras como el programa Polaris de Jared Isaacman (nuevo administrador de la NASA, quien comandó el primer vuelo espacial Inspiration4 totalmente civil en septiembre de 2021 y compró vuelos de SpaceX para el programa Polaris), Roscosmos por su parte también planea situar una estación espacial en órbita polar. Por ello, la misión Fram 2 al convertirse en la primera misión polar, rompe paradigmas confirmando que en el NewSpace hay lugar para los vuelos privados (turismo espacial), de investigación y exploración en el espacio ultraterrestre. La misión Fram2 de SpaceX despliega una serie de implicaciones estratégicas de gran calado para los EE.UU., abarcando desde la seguridad nacional hasta la consolidación de su posición y liderazgo en la nueva carrera espacial comercial y el impulso al desarrollo tecnológico. A continuación, se analizan estas implicaciones.
En materia de seguridad nacional, Fram 2 abarca aspectos relevantes como la vigilancia y reconocimiento, comunicaciones seguras y el desarrollo de tecnologías de uso dual, para el Pentágono. En cuestiones de vigilancia y reconocimiento, el acceso a la órbita polar permite a los EE.UU. una cobertura de vigilancia global, crucial para el monitoreo de actividades militares, movimientos de tropas y despliegue de activos estratégicos, así como la capacidad de observar las regiones polares del planeta, donde las rutas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM) pueden sobrevolar, lo que fortalece la alerta temprana y la defensa contra posibles amenazas, incluidos los ataques nucleares; adicionalmente permite la recopilación de inteligencia sobre actividades marítimas en el Ártico, una región de efectiva y creciente importancia geopolítica. En cuanto a las comunicaciones, los satélites en órbita polar proporcionan comunicaciones seguras y confiables para operaciones militares y de inteligencia en áreas remotas o en situaciones de emergencia, donde la resiliencia de las comunicaciones espaciales es vital para la coordinación de fuerzas y la transmisión de información crítica en los conflictos armados. Respecto al desarrollo de tecnologías duales, las tecnologías desarrolladas para la misión Fram2, como sistemas de propulsión avanzada y navegación precisa, tienen aplicaciones tanto civiles como militares, cuestión que fortalece la base industrial de defensa de los EE.UU. y le proporciona ventajas competitivas en la esfera militar.
En el ámbito de la nueva carrera espacial comercial (NCE), la misión Fram 2 tiene implicaciones en el liderazgo en la industria espacial privada, ya que esta misión consolida el liderazgo de SpaceX y, por extensión, de los EE.UU., en la industria espacial comercial. Este liderazgo atrae inversiones, fomenta la innovación y genera empleos en el sector espacial estadounidense. También tiene implicaciones en la comercialización de la órbita polar, la apertura de la órbita polar a misiones comerciales crea nuevas oportunidades para empresas privadas en áreas como la observación de la Tierra (EO), la investigación científica y el turismo espacial. Así, EE.UU. se posiciona como un actor clave en la regulación y el desarrollo de este nuevo segmento del mercado espacial. Además de impulsar la innovación y la competencia entre empresas espaciales privadas, como SpaceX; la innovación y la reducción de costos en el acceso al espacio; esta dinámica beneficia a los EE.UU. al fortalecer su posición competitiva en la carrera espacial global.
En cuanto al desarrollo tecnológico, hay implicaciones y avances en los sistemas de propulsión, navegación y comunicaciones, estas tecnologías pueden tener aplicaciones en otros sectores, como la energía, la medicina y la industria manufacturera. A grandes rasgos, la misión Fram 2 requiere tecnologías de propulsión y navegación avanzadas para alcanzar y mantenerse en la órbita polar. Estos avances tecnológicos tienen aplicaciones potenciales en otras áreas, como la exploración espacial profunda y el transporte hipersónico. La misión permite la realización de investigaciones científicas y tecnológicas en condiciones extremas, lo que puede conducir a nuevos descubrimientos en áreas como la física atmosférica y la biología espacial. El desarrollo de tecnologías para la supervivencia humana en el espacio, como sistemas de soporte vital y cultivos espaciales, tiene aplicaciones potenciales en la Tierra. La misión Fram 2 genera conocimiento y experiencia valiosos en el ámbito de la exploración espacial, lo que fortalece el capital humano de los EE.UU. en este sector. Este conocimiento será aplicado en futuras misiones espaciales y en el desarrollo de otras nuevas tecnologías. La misión lleva a cabo investigaciones científicas innovadoras, como el estudio de las emisiones STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement), que pueden proporcionar información valiosa sobre la interacción del viento solar con la magnetosfera terrestre. También realiza pruebas centradas en las funciones metabólicas, el ejercicio en microgravedad y el cultivo de alimentos en el espacio, entre otras.
La importancia de la misión Fram2 reside en que es pionera, pues marca la primera vez que una misión espacial tripulada alcanza la órbita polar, abriendo nuevas posibilidades para la observación de la Tierra y la investigación científica en las regiones polares. Además de que permite un análisis sin precedentes de fenómenos como las auroras boreales y australes, así como el estudio del clima y el medio ambiente en estas áreas críticas. Fram2 impulsa y consolida el papel de SpaceX como líder en la industria espacial privada, demostrando su capacidad para realizar misiones complejas y de alto riesgo y también fomenta la participación de más empresas privadas en la exploración espacial, lo que acelera el desarrollo de nuevas tecnologías y reduce los costos de acceso al espacio. Esta misión representa un gran avance hacia la comercialización del espacio, abriendo la puerta a futuras misiones turísticas y de investigación privadas.
Durante la misión Fram 2, la tripulación además lleva a cabo una serie de experimentos de investigación centrados en la salud de los astronautas (incluido un aparato de rayos X), para lo cual es primordial una nutrición adecuada. El experimento Mission MushVroom, dirigido por la empresa australiana FOODiQ Global de las setas (hongos) se llevará a cabo el último día de la misión, dirigido por el especialista de misión Eric Philips. Tras la misión, los científicos de FOODiQ analizarán las setas cultivadas en el espacio para estudiar los efectos de la microgravedad y comparar las muestras con las cultivadas en la Tierra. De acuerdo con el proyecto de sistemas alimentarios para la producción y exploración de cultivos espaciales del Deep Space Food Challenge de la NASA, cultivar con éxito setas comestibles en el espacio representa un hito importante para la exploración espacial y la nutrición sostenible. La Mission MushVroom desempeña un papel crucial en el avance de la producción sostenible de alimentos en el espacio para misiones de larga duración, como los viajes a la Luna y Marte, además de que ofrece valiosos conocimientos que pueden mejorar la seguridad alimentaria mundial en la Tierra.
En suma, al margen de los recortes presupuestales anunciados para la NASA, en los que el Department of Government Efficiency (DOGE), -liderado por Elon Musk- busca reducir el gasto federal, asignando contratos gubernamentales a las empresas (incluida SpaceX) que operan de manera más eficiente que las agencias gubernamentales; a través del programa de Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar / Commercial Lunar Payload Services (CLPS). La misión Fram2 de SpaceX representa un hito importante para los EE.UU., con implicaciones estratégicas significativas, refuerza el liderazgo de los EE.UU., en el desarrollo tecnológico y la exploración espacial, tanto en el ámbito gubernamental como privado y le permite mantener una ventaja competitiva en la nueva carrera espacial comercial frente a otras naciones, abriendo nuevas fronteras para la exploración y la comercialización del espacio ultraterrestre en la economía suborbital, cislunar y lunar. La capacidad de acceder a la órbita polar es crucial para la seguridad nacional, ya que permite la observación de la Tierra con fines de inteligencia y defensa. La tecnología desarrollada por SpaceX en esta misión tiene aplicaciones militares y de seguridad. Aunque la misión es privada, puede fomentar la cooperación internacional en la exploración espacial, ya que otros países pueden beneficiarse de los datos y las tecnologías desarrolladas. Sin embargo, también puede generar competencia y tensiones geopolíticas, especialmente en lo que respecta al acceso a los recursos espaciales y su regulación.
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