
La industria aeronáutica apunta a los aviones de nueva generación, ya que tanto Airbus como Boeing no innovaron en sus modelos A320 y B737, por lo que se espera que de aquí al 2030 haya una fuerte remodelación sobre esos aviones de aeropasillo, externó Alejandro Cardona Seemann, presidente de Safran México.En entrevista con A21, el ingeniero dijo que, bajo este contexto, todos los que trabajan sobre ese tipo de aeronaves “nos tenemos que preparar para poder estar embarcados y que haya confiabilidad”.De ahí que, añadió, los principales retos se centran en la madurez del talento, la fiabilidad de las cadenas logísticas y el fortalecimiento de las cadenas de suministro, tanto locales como regionales.Explicó que, en primer lugar, en México aún se registra una alta rotación de personal, vinculada al nivel de compromiso de los colaboradores con las empresas; mientras que el segundo reto está relacionado con los tiempos de transporte y la facilitación de los procesos aduanales.Mientras que, en lo referente al fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales, explicó, se trata de que las pequeñas y medianas empresas tengan la fiabilidad de entregar volúmenes y calidad.
Además, añadió, desde la perspectiva institucional, se debe facilitar, financiar y exponer a las Mipymes para que puedan escalar su operación y generar la confiabilidad y resiliencia que necesitan empresas del tamaño de Safran para poder localizar más todo lo que es contenido regional.
“Todo eso suma para volverte un partner -socio- industrial de confianza y que eso pueda asegurar que la plataforma del futuro mantenga no solo la competitividad existente si no que pueda ser aún más fuerte, más estrecha, con estándares de calidad elevados, eso es realmente la apuesta estratégica que tiene Safran en México y yo creo que en muchas de las empresas similares”, dijo.
Respecto al posicionamiento del país, el presidente de Safran México, comentó que la Secretaría de Economía (SE) lo ha delineado muy bien, de ahí que lo importante es capitalizar sobre lo que se ha construido y eso es ser el hub industrial de Norteamérica.
Si bien, añadió, no se quiere ser el hub industrial de bajo costo, pero sí convertirse en uno de costo óptimo, que permita alimentar, en una estrecha relación, todo lo que es la zona Norteamérica y que la competencia, respecto a las balanzas de comercio, sean regionales.
Cardona Seemann reiteró que en México se tiene talento y prueba de ello es el gran número de ingenieros que se gradúan anualmente, aunque todavía hay una brecha entre un ingeniero conceptualizador, un diseñador de futuro y un ingeniero que está más en apego en manuales y ejecución de procesos.“Tenemos muchos ingenieros que son muy fuertes en el aspecto técnico, en apego a procesos, ejecución de manuales, pero todavía tenemos una parte muy fuerte a desarrollar para ser una fuerza de proposición”, dijo.







