
Ante la falta de un apoyo gubernamental, la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA) ha otorgado apoyo a sus miembros para completar procesos de certificación, afirmó su CEO Luis Lizcano.
En el rubro aeroespacial la certificación es fundamental para asegurar la calidad de los servicios y productos de una compañía en cuestión, y en la industria hay varios tipos de certificaciones, siendo la básica la AS9100, la cual está destinada a empresas del sector aviación, espacial y defensa.
Algunas más específicas son la AS9110, enfocada a organizaciones de MRO (mantenimiento, reparación y revisión), y la AS9120, que va para distribuidores y almacenes que compran, venden y distribuyen componentes aeroespaciales.
“Nosotros tenemos convenios con algunas certificadoras para que a los miembros de FEMIA se les otorgue un descuento. Ahora desgraciadamente no hay apoyos gubernamentales específicos, antes había, pero ahora no”, comentó Lizcano en entrevista para A21.
En el 2016, durante la administración de Enrique Peña Nieto, se puso en marcha el Programa para la Productividad y Competitividad Industrial (PPCI), el cual además de un apoyo económico brindaba una guía para lograr la certificación.
Pero para el 2020, debido a la pandemia, el presupuesto para el ejercicio fiscal de del año del PPCI se puso bajo reserva, por lo cual se suspendieron todas las solicitudes de apoyo y solo se dio seguimiento a los procesos ya existentes, esto de acuerdo a lo publicado en un documento de la Auditoría Superior de la Federación ese mismo 2020.
Para FEMIA es importante que sus miembros cuenten con las certificaciones necesarias, pues eso refuerza desde la propia institución, el organigrama de la Federación y hasta la posición de México en la industria a nivel mundial.
De acuerdo a Lizcano, en nuestro país las casas certificadoras, las únicas con capacidad para otorgar este tipo de actas, se cuentan con “los dedos de las manos y hasta sobran dedos”, y el proceso llega a durar regularmente un año.
El directivo afirmó que al no haber planes por parte del Gobierno para regresar los apoyos para la obtención de los certificados es “ocioso ir” a buscar una audiencia con la autoridad competente para buscar la ayuda, aunque no pierde la esperanza para que “a futuro pueda haber otra vez un programa de certificaciones”.
Al ser cuestionado sobre cuántos de sus miembros han sido ayudados por el apoyo que brinda FEMIA para la certificación, el CEO afirmó no tener el dato específico, pero señaló que “hay varios que han tomado el beneficio del descuento y cada vez hay más empresas que necesitan certificarse al incursionar en el sector”.
Celebra incremento de miembros
Cuando Luis Lizcano tomó la dirección ejecutiva de FEMIA hace 13 años, esta contaba con 32 miembros, ahora presumen 137, lo que significa un crecimiento del 328.1%.
“Sí hemos tenido un crecimiento. Ha habido un desarrollo del sector en los últimos años sostenido, solo hubo un impasse durante la pandemia, pero fuera hubo un crecimiento en miembros y cantidad de exportaciones en México”, señaló el directivo.
La incorporación de más miembros fortalece tanto a FEMIA como al sector. En palabras de su CEO, el crecimiento en el número de afiliados está siempre sujeto a las condiciones del mercado —como el volumen de pedidos o los niveles de incertidumbre—, las cuales no han sido particularmente favorables recientemente; sin embargo, lo más relevante es mantener la base de miembros sin disminuciones.







