
La industria aeroespacial mexicana va a tener que aprender a “bailar” con las nuevas reglas del T-MEC y por supuesto los aranceles que imponga Estados Unidos, afirmó Luis Lizcano, CEO de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA).
Y es que este 1 de julio es la fecha marcada para la revisión final del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá; aunque tras negociaciones hechas la semana pasada, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó sobre una extensión a la fecha original: hasta la semana del 20 de julio.
Para el sector aeroespacial, son los aranceles al aluminio y acero, y sus derivados, los que afectan principalmente. El mismo Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index) informó que estas tarifas le representan un impacto de 7 mil millones de dólares (mdd) en costos, operaciones, competitividad e inversión.
“Sin regresar a los temas de nostalgia, cuando no había aranceles, yo más bien lo pondría como un tema de perspectiva. Lo que tenemos que hacer es ver cómo con esas nuevas reglas que está imponiendo el mundo, las economías globales, cómo poder bailar con ellas, cómo poder ajustarnos para poder sacar mayor provecho de ellas y poder competir de mejor manera”, expresó Lizcano para A21.
El directivo de FEMIA está de acuerdo con que es probable que se pase a un esquema de revisiones periódicas o anuales del T-MEC, en lugar de llegar a un acuerdo a largo plazo.
“No sabemos si esto vaya a llegar a ser así, pero si ocurre, pues necesitamos bailar con eso. Necesitamos adaptarnos a los cambios. Dicen que la mejor forma de poder tener éxito es precisamente adaptarse”, agregó.
Descarta, de momento, volverse certificadorEn los planes de FEMIA no está volverse un ente certificador para que así sus afiliados puedan completar dichos procesos ante la falta de apoyo gubernamental, externó Luis Lizcano.
En marzo pasado, el CEO compartió que gracias a convenios que tiene el organismo con casas certificadoras sus afiliados pueden acceder a descuentos para completar las certificaciones, como son la AS9100, AS9110 y AS9120; algunas de las más importantes en el ámbito aeroespacial.
“Lo que estamos haciendo ahorita es facilitar de alguna forma que las empresas puedan acceder, a la medida de nuestras posibilidades, a estas certificaciones. Volverte un organismo certificador, en este punto en el que estamos, es un poco complicado, porque se requiere de muchos recursos humanos y económicos que en este momento no tenemos. No quiere decir que en un futuro no podamos llegar a pensar en convertirnos en una especie de certificador”, explicó.
Lizcano incluso dijo que para ellos es más importante conseguir los recursos para que sus empresas puedan acceder a las casas certificadoras que usarlos para expedir certificaciones.
“Convertirse en certificador sería un camino largo y no viable en este momento para FEMIA”, concluyó.







