
Conectar a los diferentes actores que participan en un viaje aéreo —usuarios, aerolíneas, aeropuertos y autoridades— mediante una identidad confiable que mantenga la soberanía de cada país es el objetivo clave de las credenciales digitales de viaje (DTC), afirmó Jean-Francois Lennon, vicepresidente de Ventas Estratégicas para EMEA (Europa, Medio Oriente y África) en el área de Viajes y Gobiernos de Amadeus.
El directivo participó este 30 de junio en un webinar transmitido por los canales oficiales de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), organismo que en el 2018 comenzó con este programa de identificación en aras de facilitar el movimiento de viajeros en los aeropuertos.
“Ya estamos viendo que las DTC se están convirtiendo en la piedra angular de la gestión moderna de la identidad en las fronteras. Esto aprovecha la infraestructura ya existente de los pasaportes electrónicos y biométricos, el despliegue realizado hasta la fecha, el número de gobiernos que los utilizan y los ciudadanos de todo el mundo, para transformarlos en una identidad digital compartible y basada en credenciales que permita procesar a las personas en la frontera y más allá de ella”, explicó Lennon durante su participación.
El modelo DTC que impulsa la OACI consta de dos partes: componente virtual (archivo digital que contiene los datos de identidad y foto del usuario) y componente físico (dispositivo o tarjeta que tiene un enlace criptográfico con el componente virtual).
A su vez, la OACI tiene definidos tres tipos de DTC. El primero implica que el usuario genere un componente virtual mediante una aplicación o quiosco de autoservicio y luego lo vincule a su pasaporte.
El segundo abarca que la autoridad emisora del pasaporte genere el componente virtual y lo vincule criptográficamente al físico y el tercer tipo trata de que la autoridad emisora genera y firma digitalmente el componente virtual sin depender de un pasaporte electrónico.
“Aunque los marcos regulatorios de control fronterizo y de aplicación de la ley siguen obligando, en cierta medida, a que los viajeros presenten sus credenciales, incluidos sus datos biométricos, la recopilación de datos y la protección de la privacidad continúan siendo aspectos cruciales. Todo debe basarse en el principio de privacidad desde el diseño (privacy by design)”, comentó Lennon.
A inicios de 2024 en el Aeropuerto de Schiphol se implementó un piloto en asociación con KLM. Para poder participar, los usuarios deberían viajar a Canadá y contar con pasaporte neerlandés, belga o canadiense.
En su reporte final, la autoridad local calificó la aplicación del piloto exitosa, aunque reconoció desafíos operativos, legales y técnicos.
“Necesitamos reglas operativas claras. En realidad, el verdadero desafío de cara al futuro es definir el modelo operativo bajo el cual funcionará este sistema”, relató Lennon al respecto.
Si bien la OACI no ha marcado una fecha en específico para una implementación completa de las DTCs, a mediados de 2024 lanzó guías para ayudar a que los países transicionen a los viajes digitales.







