
El aeropuerto internacional de Salvador de Bahía, ubicado en el Estado de Bahía, Brasil, y operado por VINCI Airports, reforzó su estrategia ambiental con la incorporación de combustibles sostenibles en sus operaciones aéreas.
La terminal adoptó una mezcla de combustible que incluye SAF, con el objetivo de reducir emisiones y cumplir las metas del sector aéreo en el país.
Desde diciembre de 2025, dos vuelos diarios que salen de Salvador utilizan una mezcla compuesta por 10% de combustible de aviación sostenible y 90% de combustible convencional.
Este porcentaje representa el nivel más alto disponible en la aviación brasileña, lo que marca un avance en la transición energética del sector.
La operación se mantendrá hasta diciembre de 2026 y forma parte de los lineamientos establecidos por la Ley de Combustibles del Futuro en Brasil. Esta normativa fija una adopción mínima de 1% de SAF a partir de 2027, lo que impulsa a los operadores a iniciar procesos de implementación gradual.
Durante 2026, el volumen total de combustible suministrado en el aeropuerto alcanzará los 5,000 metros cúbicos, de acuerdo con estimaciones de la concesionaria. Esta medida forma parte de un plan para reducir la huella ambiental de las operaciones aeroportuarias y sostener estándares internacionales en gestión de carbono.
Según la administración del aeropuerto, la iniciativa fortalece su estrategia de descarbonización y permitirá conservar el Nivel 5 dentro del Programa de Acreditación de Huella de Carbono en Aeropuertos (ACA) del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI). Este reconocimiento evalúa acciones concretas para mitigar emisiones en la industria aeroportuaria.
Alessandra Reis, gerente ambiental de VINCI Airports en Brasil, señaló que la adopción de combustibles más sostenibles refuerza el compromiso de reducir emisiones y avanzar hacia una operación eficiente acorde con la aviación global.
Añadió que la iniciativa se alinea con las metas del grupo, que contemplan una reducción de emisiones de 66% para 2030 y cero emisiones netas en 2050. Además, el aeropuerto inició pruebas para introducir biodiésel en equipos operativos de la terminal, con miras a extender su uso si los resultados cumplen los estándares técnicos.







