
El Aeropuerto de Wellington, Nueva Zelanda, concluyó la instalación de zonas de seguridad en su pista mediante un sistema de detención con materiales de ingeniería (EMAS).
Los bloques de absorción de energía ya se encuentran en cada extremo, como parte de un proyecto orientado a reforzar la seguridad operativa y mejorar el desempeño de la infraestructura.
El sistema EMAS funciona como una superficie diseñada para detener aeronaves en caso de salida de pista.
Esta tecnología permite reducir riesgos en incidentes de sobrepaso durante aterrizajes o despegues. Con su incorporación, la terminal suma una capa adicional de protección en escenarios poco frecuentes, pero de alto impacto.
La obra también permite ampliar la distancia operativa de la pista. La optimización del espacio entre zonas de seguridad añade 143 metros a la distancia de aterrizaje y 37 metros a la de despegue. Este ajuste incrementa la capacidad del aeropuerto para atender operaciones con mayores requerimientos técnicos.
El director ejecutivo Matt Clarke explicó que la fase de instalación representó solo una parte del proyecto.
“La instalación física de los bloques fue la parte sencilla, mientras que lo más complejo resultó ser la planificación y coordinación necesarias para realinear la iluminación subterránea, las ayudas a la navegación, las entradas y salidas de la pista y los procedimientos de vuelo”, agregó.
Detalló que los trabajos se concentraron en horarios nocturnos para evitar afectaciones. Explicó que la mayor parte de las labores se realizó entre la 1:00 y las 6:00 de la madrugada, con el cambio final de anoche como la parte más complicada del proyecto, en la que participaron alrededor de 80 personas.
Añadió que fue necesario actualizar todas las marcas de pista de una sola vez, utilizando 15 camiones de señalización. La secuencia de cada paso se planificó y ensayó al minuto para asegurar que los vuelos iniciaran con la nueva configuración a partir de las 6 de la mañana.
Con estas modificaciones, el aeropuerto puede recibir aeronaves de fuselaje ancho en rutas sin escalas desde Asia y América del Norte.
Clarke indicó que no hay anuncios inmediatos de nuevas rutas, aunque destacó el potencial del mercado.
El proyecto inició en abril del año pasado y concluyó antes de lo previsto, con una inversión de 20,327,125 millones de dólares. Cada plataforma EMAS mide cerca de 55 por 90 metros y está integrada por más de 3,000 bloques fabricados en Estados Unidos.







