
La Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) advirtió que la reforma tributaria de Brasil, contemplada en la Ley Complementaria 214/2025, podría elevar de forma importante la carga fiscal efectiva sobre el transporte aéreo, encarecer los boletos y reducir la demanda de pasajeros, con efectos sobre la conectividad, el turismo y la competitividad económica del país.
De acuerdo con el análisis, la aviación aporta alrededor de 46 mil millones de dólares (mdd) al PIB brasileño y sostiene 1.9 millones de empleos, mientras que el transporte aéreo genera cerca de 22 mil mdd en gasto turístico nacional. Además, dos de cada tres visitantes internacionales llegan a Brasil por vía aérea.
El organismo regional señala que Brasil ya presenta un rezago frente a otros mercados regionales en viajes aéreos per cápita. Mientras países como Colombia, Chile, Panamá y Argentina registraron crecimientos entre 2014 y 2024, Brasil se mantuvo prácticamente sin cambios, con 0.48 viajes aéreos per cápita entre ambos años.
Bajo el escenario central modelado por la asociación, la aplicación de una tasa de referencia CBS/IBS de 26.5% podría elevar los niveles finales de las tarifas aéreas domésticas alrededor de 16.1% y los precios de los boletos internacionales de ida y vuelta vendidos en Brasil aproximadamente 13.25%.
ALTA aclara que se trata de supuestos de modelización y que el impacto real dependerá de la implementación final y de las condiciones del mercado.
Con base en elasticidades de demanda específicas para Brasil, el estudio estima que el encarecimiento podría provocar una reducción de 21.1% en la demanda doméstica y de 17.8% en la internacional, equivalente a aproximadamente 20 millones y cinco millones de pasajeros menos al año, respectivamente. El análisis advierte que una menor demanda podría reducir los factores de ocupación, obligar a ajustes de capacidad y limitar la apertura o expansión de rutas.
El documento también destaca la limitada capacidad financiera de las aerolíneas brasileñas para absorber mayores costos estructurales. Entre 2015 y el tercer trimestre de 2025, las compañías acumularon alrededor de 55 mil millones de reales en pérdidas netas, aunque ALTA precisó que ese desempeño estuvo influido por factores como la pandemia, la volatilidad cambiaria, los precios del combustible y las condiciones generales del mercado.
En materia de competitividad, el organismo regional estima que Brasil podría pasar de contar con el marco impositivo para pasajeros más competitivo de América Latina y el Caribe al séptimo lugar tras la reforma. El estudio vincula una mayor presión tributaria con menor conectividad, menor turismo, menor inversión y una posición competitiva más débil frente a otros mercados de la región.
ALTA subraya que casi la mitad de la carga aérea internacional se transporta en las bodegas de los aviones de pasajeros, por lo que una reducción de la conectividad también podría afectar el movimiento de mercancías de alto valor y productos sensibles al tiempo.
Frente a este escenario, la asociación recomienda mantener un marco fiscal competitivo para la aviación que permita seguir ampliando la conectividad y respaldar el turismo, la inversión y el crecimiento económico de Brasil.







