
La Casa Blanca anunció nuevos aranceles para los drones y sus componentes fabricados fuera de Estados Unidos y que tengan capacidades que sean consideradas “sensibles para fines de seguridad nacional”.
El anunció se realizó al cierre de la semana pasada y contempla un arancel ad valorem del 100% para los drones con un peso máximo de despegue superior a 55 libras (24.9 kilos) o que tengan “ciertas capacidades”, como sistemas de imagen térmica.
Los pilotos aficionados suelen operar drones que pesan menos de 55 libras, el cual fue el límite establecido por la Administración Federal de Aviación (FAA) para que un modelo sea considerado un sistema de aeronave no tripulada (UAS) pequeño.
El nuevo arancel del 100% afectaría a drones de mayor tamaño utilizados con fines comerciales, como los usados en la fumigación de cultivos.
Para los drones más pequeños que tengan “capacidades que afectan particularmente a la seguridad nacional” se designó un gravamen del 25%.
El arancel para los drones y componentes fabricados en Japón, Liechtenstein, Corea del Sur, Suiza, Taiwán y la Unión Europea está limitado al 15% y los productos del Reino Unido a un gravamen máximo del 10%.
Los aranceles entrarán en vigor el 4 de septiembre o 21 días después de la firma de la proclamación y los nuevos gravámenes para los componentes de drones que “no sean particularmente sensibles” se cobrarán dentro de los 180 días posteriores a la firma.
La administración Trump ha utilizado la seguridad nacional como argumento para restringir la importación y venta de drones extranjeros, y la proclamación hecha la semana pasada adoptó el mismo razonamiento, publicó el medio Flying Magazine.







