
Países de la Unión Europea han batallado en la implementación del Sistema de Entradas y Salidas (EES) en sus controles fronterizos al grado de que algunos lo han desactivado en temporadas altas para volver a los procesos manuales.
Esta plataforma comenzó a integrarse gradualmente en octubre del año pasado y a partir del 10 de abril entró plenamente en vigor, pero en lugar de agilizar las filas ha hecho todo lo contrario, esto de acuerdo a un reportaje de Time.
Con el EES el sello manual en los pasaportes ya no es necesario, pues la plataforma recopila datos biométricos y del pasaporte en los cruces fronterizos.
El sistema busca agilizar los procesos migratorios para los viajeros de fuera de la Unión Europea que ingresan al espacio Schengen para estancias cortas.
En su primera visita a la zona de circulación europea el viajero normalmente tendrá que someterse a un escaneo de huellas dactilares, la captura de una imagen facial y la recopilación de los datos de su pasaporte.
Con ello, los agentes en los puntos de control podrán verificar los datos de los viajeros que regresen, lo que en teoría ofrece un procesamiento más rápido.
A pesar de la teoría, días posteriores a la implementación plena del EES, el Consejo Internacional de Aeropuertos para Europa (ACI Europa) comentó al medio Politico que las filas en los aeropuertos de 15 países tenían una duración promedio de dos a tres horas o más durante los periodos de mayor afluencia.
Aerolíneas y pasajeros incluso han reportado vuelos perdidos como consecuencia de los retrasos del EES y los analistas argumentaron que muchos aeropuertos no estaban suficientemente preparados para el cambio de sistema.
La Unión Europea confesó que estas dificultades iniciales eran de esperarse, pero que con el tiempo el sistema reduciría los tiempos de espera.
De momento, los aeropuertos de París y Amsterdam, entre otros, han desactivado el EES para volver al proceso manual y la Comisión Europea dio hasta el 6 de septiembre para que las autoridades fronterizas puedan suspender la recopilación biológica.
Sin embargo, nueve países de la Unión Europea han pedido que la exención se extienda más allá de esa fecha.





