
Una mala operación en el cobro de vuelos y servicios puede afectar directamente los ingresos y gastos de las aerolíneas, la rapidez con la que reciben su dinero y también están expuestas a fraudes o transacciones fallidas, señaló Nick Careen, vicepresidente sénior de Operaciones, Seguridad y Protección de IATA.
De acuerdo a la Encuesta Global de Pasajeros 2025 que hizo el organismo el 17% de los viajeros que intentaron adquirir un servicio complementario (una maleta adicional, la asignación de asiento u otra mejora) no pudieron completar su compra debido a que el intento inicial de pago falló y no había ninguna otra opción disponible.
En 2024, IATA y la firma consultora Edgar Dunn & Company estimaron que las aerolíneas procesaron aproximadamente 977 mil millones de dólares (mdd) en pagos, con un coste de 22 mil 200 mdd.
“A esta escala, las opciones de pago deben gestionarse de forma estratégica. Y eso empieza por reconocer que no existe una solución única válida para todos”, explicó Careen.
El directivo agregó que los pasajeros utilizan una gama cada vez más diversa de métodos de pago, siendo el pago instantáneo y los monederos digitales los que más están creciendo, por lo que si una operadora no ofrece el método de pago preferido por un pasajero corre el riesgo de perder la venta.
También, sin una gestión eficaz de los pagos los costes y los retrasos en la liquidación pueden aumentar, por lo que para gestionar esta complejidad IATA cuenta con las herramientas IATA Financial Gateway (IFG) y IATA Pay.
La institución incluso ya desarrolló el nuevo “Marco de Pagos para Líneas Aéreas: Fundamentos de Gestión” para ayudar a los equipos directivos a analizar las opciones de pago.
“A medida que se acelera la transición hacia el ‘Modern Airline Retailing’, la gestión eficaz de los pagos cobrará mayor importancia. Las ofertas más dinámicas, una gama de servicios más amplia y los recorridos del cliente más personalizados exigirán a los equipos directivos tomar decisiones sobre las opciones de pago”, sostuvo Careen.







