
Boeing y GE Aerospace, además de otros grandes fabricantes aeronáuticos de Estados Unidos, crearon la Alianza para la Innovación, la Seguridad y la Modernización Regulatorias (PRISM), la cual ya trabaja con la Administración Federal de Aviación (FAA) para acelerar y modernizar el proceso de certificación de aeronaves.
El medio The Air Current, tras hablar con portavoces de la organización, publicó que esta quiere ayudar a que la industria de la aviación supere de manera segura un periodo caracterizado por los retrasos en los principales programas de aeronaves provocados por la FAA, tras una serie de graves crisis de seguridad y calidad ocurridas durante la última década.
Esta situación, en parte, retrasó el desarrollo del 777X de Boeing y el jet de ultra largo alcance G700 de Gulfstream, entre otros programas, problemática que ha costado dinero y afectado a clientes.
Los integrantes de PRISM esperan que su trabajo evite problemas similares con una serie de nuevos programas que avanzan en el proceso de desarrollo, desde aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) hasta los futuros aviones de fuselaje estrecho completamente nuevos de Boeing y Airbus.
Voceros de la Asociación de Industrias Aeroespaciales (AIA) y de la Asociación de Fabricantes de Aviación General (GAMA) describieron el nuevo organismo como un esfuerzo de colaboración entre la FAA y la industria que prioriza una modernización segura.







