
STARLUX Airlines y Pantone presentaron dos nuevos colores desarrollados exclusivamente para la aviación comercial como parte del proyecto STARLUX AIRSORAYAMA, una iniciativa de tres años que buscó trasladar la reconocida estética de metal líquido del artista japonés Hajime Sorayama a la librea de un Airbus A350-1000.
Los nuevos tonos, denominados AIRSORAYAMA Silver y AIRSORAYAMA Gold, fueron creados mediante una colaboración entre la aerolínea taiwanesa y Pantone, autoridad mundial en color, con el objetivo de reproducir de forma consistente el característico acabado metálico del artista a gran escala y bajo las exigencias operativas de la aviación comercial.
El resultado es un efecto visual de metal líquido que modifica su profundidad y tonalidad según el ángulo de observación y las condiciones de iluminación, transformando el fuselaje del Airbus A350-1000 en un elemento distintivo tanto desde el punto de vista artístico como tecnológico.
De acuerdo con STARLUX Airlines, el proyecto AIRSORAYAMA establece un nuevo referente para la industria al demostrar que la ciencia del color, la colaboración artística y la ingeniería aeroespacial pueden integrarse para desarrollar libreas con un alto nivel de sofisticación técnica y estética.
“Esta vez no solo estamos ajustando el color; estamos ajustando la luz. Mediante una formulación especializada eliminamos todas las partículas visibles de brillo para lograr una apariencia casi líquida. Estos colores representan el lujo del futuro: no la ostentación tradicional del oro y la plata, sino una confianza discreta, precisa, elegante y tecnológicamente refinada”, afirmó Laurie Pressman, vicepresidenta del Pantone Color Institute.
El desarrollo del proyecto reunió a STARLUX Airlines, Airbus y al fabricante alemán de recubrimientos premium Mankiewicz para resolver un desafío técnico sin precedentes. Los acabados metálicos con efecto espejo que caracterizan la obra de Sorayama no podían aplicarse directamente sobre el Airbus A350-1000 debido a los requisitos de seguridad aeronáutica, integridad estructural y protección contra descargas eléctricas provocadas por rayos.
Para superar estas limitaciones, los equipos desarrollaron una nueva formulación basada en pigmentos de mica de alta concentración, capaces de generar un brillo metálico reflectante sin comprometer el cumplimiento de las estrictas certificaciones exigidas para la aviación comercial.
La formulación fue sometida a un amplio programa de pruebas y validaciones, incluyendo más de diez ajustes sucesivos antes de recibir la aprobación final del propio Hajime Sorayama. Posteriormente, los ingenieros implementaron un proceso de aplicación multicapa de alta precisión para reproducir el acabado sobre toda la superficie del avión, trabajo que requirió la participación de 16 especialistas durante más de 20 días.
La iniciativa también refleja la creciente tendencia de las aerolíneas por utilizar el diseño exterior de sus aeronaves como un elemento diferenciador de marca, incorporando innovación tecnológica y expresiones artísticas sin comprometer los estándares de seguridad y desempeño exigidos por la aviación comercial.







