
La Asociación Internacional de Carga Aérea (TIACA) presentó en Varsovia su Informe de Perspectivas sobre la Sostenibilidad de la Carga Aérea 2026.
El documento expone prioridades, avances y retos de la industria global, con base en respuestas de aerolíneas, aeropuertos, transitarios, operadores de tierra, fabricantes y proveedores de tecnología.
El estudio muestra que la sostenibilidad se impulsa cada vez más por decisiones internas de las empresas. La presión general bajó a 53%, el nivel más bajo desde 2021. Sin embargo, el apoyo de la dirección se mantiene sólido.
Roos Bakker, presidente de TIACA, explicó que existe un respaldo amplio por parte de la dirección de las empresas, ya que 95% de los encuestados confirma el compromiso de sus directores ejecutivos y casi tres cuartas partes aseguran que la sostenibilidad forma parte del ADN de sus organizaciones.
El documento señala que empleados y clientes siguen siendo impulsores clave de las iniciativas de sostenibilidad. El 60% de los encuestados los identificó como actores principales.
En contraste, la presión de los reguladores cayó 19 puntos porcentuales en dos años, debido a cambios en los requisitos de información en mercados relevantes. Aun con esa reducción, el liderazgo empresarial mantiene un compromiso firme: 95% de los directores ejecutivos apoyan la sostenibilidad y 92% la consideran prioridad estratégica.
La encuesta confirma que 72% de las organizaciones cuentan con una estrategia formal de sostenibilidad. Además, 73% afirma que la sostenibilidad forma parte de su ADN corporativo.
El 65% integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la gestión de riesgos, 70% los aplica en decisiones de adquisición y 79% colabora con socios del sector para avanzar en objetivos comunes.
El informe destaca la relación entre sostenibilidad y resiliencia. El 41% de los encuestados define la sostenibilidad a través de principios ESG, mientras que 33% incorpora la resiliencia en sus definiciones. El 68% de las organizaciones ya integró la adaptación climática en sus estrategias, con inversiones en infraestructura resistente, gestión de riesgos y continuidad de negocio. Estas acciones buscan preparar al sector frente a impactos futuros.
En materia de descarbonización, las empresas priorizan medidas concretas. El 73% trabaja en reducción de consumo energético, 59% mejora la utilización de vehículos y activos, 58% impulsa la modernización de flotas, 55% invierte en edificios sostenibles y 40% participa en el despliegue de combustibles de aviación sostenibles. Este último indicador aumentó ocho puntos porcentuales respecto a 2025, lo que refleja un avance en la transición energética.
El estudio también subraya la importancia de innovación y desarrollo de la fuerza laboral. Las prioridades más señaladas incluyen formación y educación (98%), digitalización (98%), innovación (96%), mejora continua (96%), apoyo de socios comerciales (95%), experiencia del empleado (93%) y colaboración con la industria (93%). Estos factores se consideran esenciales para sostener el crecimiento del sector.
Las diferencias regionales muestran distintos niveles de integración cultural de la sostenibilidad. En Asia, 87% de las organizaciones la incorporan en su ADN empresarial. En Oriente Medio y África el porcentaje alcanza 80%, en Europa 73% y en América 44%.
Estas cifras reflejan avances desiguales, pero también un proceso de maduración global. El informe concluye que, aunque la presión externa disminuye, el compromiso interno se fortalece y orienta al sector hacia un futuro más resiliente.







