
La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió una nueva Directiva de Aeronavegabilidad (AD) para todos los Boeing 737 MAX en servicio registrados en el país, con el objetivo de atender un problema que podría provocar un sobrecalentamiento peligroso en la cabina de pasajeros y en la cabina de vuelo.
La medida, publicada el 29 de junio, aborda una falla que puede presentarse cuando un interruptor automático (circuit breaker) se dispara y provoca el cierre de las compuertas de entrada de aire dinámico (ram air doors), impidiendo que el sistema de aire acondicionado enfríe el aire caliente proveniente del sangrado de los motores.
De acuerdo con información de FlightGlobal el riesgo afecta a los 825 Boeing 737 MAX en servicio registrados en Estados Unidos, incluidos los modelos 737 MAX 8, MAX 8-200 y MAX 9.
En febrero pasado, la FAA ya había emitido una directiva para atender este mismo problema. Tanto aquella como la nueva disposición exigen que las aerolíneas incorporen procedimientos adicionales de operación en condiciones anormales en los manuales de vuelo de las aeronaves, con instrucciones para que las tripulaciones actúen en caso de que la temperatura en la cabina o en la cabina de mando aumente de manera excesiva tras el disparo de un interruptor automático.
La autoridad explicó que ambas directivas responden a “dos reportes de incidentes en vuelo relacionados con temperaturas excesivas en la cabina de pasajeros y en la cabina de vuelo que no pudieron ser controladas por la tripulación”.
La directiva emitida en febrero señalaba que el problema se originaba cuando se disparaba un interruptor automático de la Unidad de Control de Energía de Respaldo (Standby Power Control Unit, SPCU), sistema que suministra energía a los equipos de aire acondicionado y presurización de la aeronave.
Cuando esto ocurre, el circuito genera una señal eléctrica de tierra errónea hacia los actuadores de las compuertas de aire dinámico, provocando su cierre e impidiendo que el aire de enfriamiento llegue a los intercambiadores de calor del sistema de aire acondicionado. Como consecuencia, estos ya no pueden enfriar adecuadamente el aire caliente proveniente de los motores que se distribuye hacia la cabina y la cabina de vuelo.
“La falla del sistema de aire acondicionado podría provocar una temperatura excesivamente alta e incontrolable en la cabina de pasajeros y en la cabina de vuelo”, indicó la FAA.
La nueva directiva aborda el mismo riesgo, aunque en este caso está relacionada con el disparo de los interruptores automáticos del Sistema de Control Ambiental (Environmental Control System, ECS), ubicados aguas abajo de la SPCU.
La disposición entrará en vigor el próximo 16 de julio.
“La FAA ha determinado que el riesgo para el público que viaja justifica prescindir del periodo habitual de consulta pública antes de adoptar esta norma”, señaló la autoridad.
Mientras que la directiva de febrero obligó a incorporar dos nuevos procedimientos de operación en condiciones anormales y a modificar otro ya existente, la nueva regulación exige añadir otros dos procedimientos adicionales.
Entre las acciones previstas para las tripulaciones se encuentran realizar un descenso controlado hasta la altitud segura más baja —sin superar los 10,000 pies—, restablecer los interruptores automáticos afectados y desactivar los interruptores del sistema de sangrado de aire de los motores.
En febrero, Boeing informó a FlightGlobal que trabaja en una solución de ingeniería para eliminar la posibilidad de esta falla eléctrica. La compañía prevé incorporar esa modificación en los modelos 737 MAX 8, MAX 8-200, MAX 9 y también en los aún no certificados 737 MAX 7 y MAX 10.
El fabricante mantiene su objetivo de obtener durante este año la certificación de los modelos 737 MAX 7 y 737 MAX 10.







