
La propuesta de nuevas normas sobre ayudas estatales para la aviación en la Unión Europea generó una respuesta del Consejo Internacional de Aeropuertos para Europa (ACI Europa), que solicitó a la Comisión Europea revisar elementos centrales del borrador.
La organización regional señaló que el planteamiento actual puede afectar la conectividad aérea regional, ampliar brechas territoriales y reducir el acceso de distintas regiones al mercado europeo.
Olivier Jankovec, director general de ACI EUROPE, explicó el alcance del impacto previsto y señaló que el establecimiento del régimen aplicable tanto a la inversión como a las ayudas operativas para los aeropuertos influirá en la conectividad aérea regional durante los próximos años, así como en su atractivo y resiliencia económica.
Indicó Jankovec que, en un contexto de aumento de las desigualdades territoriales y de una percepción creciente de desconexión de parte de la ciudadanía frente a las oportunidades económicas, debilitar a los aeropuertos regionales y la conectividad que generan conduciría a Europa en una dirección equivocada. Añadió que la Comisión podría provocar este escenario si mantiene las directrices en su redacción actual.
ACI Europa expuso que los aeropuertos regionales sostienen la actividad económica en distintas zonas del continente. Su operación facilita el acceso a empleo, inversión, turismo y servicios públicos. También permite la integración de estas regiones en el mercado único.
El organismo indicó que limitar el apoyo de los Estados a estas infraestructuras incrementa el aislamiento económico y reduce la capacidad de desarrollo.
Identificó tres puntos de riesgo en la propuesta. El primero se refiere al establecimiento de un plazo máximo de cinco años para ayudas operativas a aeropuertos con entre 500 mil y un millón de pasajeros anuales, junto con nuevas condiciones.
ACI Europa argumentó que estos aeropuertos enfrentan dificultades estructurales para cubrir costos, debido a economías de escala limitadas, variaciones en la demanda, cambios en la industria aérea y presiones en costos. Estudios encargados por la propia Comisión Europea documentan estas condiciones, según la organización.
El segundo elemento cuestionado es la eliminación de ayudas a la inversión para aeropuertos con más de tres millones de pasajeros y la imposición de nuevas condiciones para los que se ubican por debajo de ese umbral.
Además, indicó que muchos aeropuertos de tamaño medio requieren recursos para modernizar infraestructura, reforzar seguridad, cumplir con normas y ejecutar proyectos de descarbonización. Sostuvo que estas inversiones presentan retornos financieros limitados, lo que complica la obtención de financiamiento privado. Por ello, planteó mantener el acceso a ayudas hasta un umbral de cinco millones de pasajeros.
El tercer punto aborda la supresión de ayudas para aerolíneas que abren nuevas rutas. ACI Europa consideró que esta decisión reduce la capacidad de las regiones para atraer servicios aéreos y ampliar su red de destinos.
En ese contexto, Jankovec reiteró el llamado a ajustar el marco regulatorio y señaló que el futuro régimen de ayudas estatales debe basarse en las condiciones económicas y de mercado, además de respaldar el papel de los aeropuertos regionales en la cohesión territorial y la competitividad económica.
Advirtió que un esquema que limite la sostenibilidad de estos aeropuertos o que incluso provoque su cierre afectaría a las economías locales y debilitaría el Mercado Único.
También indicó que una decisión en ese sentido reforzaría la percepción de que la Unión Europea se aleja de sus regiones, en un momento en el que resulta necesario fortalecer la cohesión y la confianza pública, lo que representa un riesgo que el bloque no puede asumir.







