
En respuesta a la consulta pública lanzada sobre el futuro régimen de ayudas estatales de la Unión Europea para la aviación, el Consejo Internacional de Aeropuertos para Europa (ACI Europa) advirtió que las reglas preliminares publicadas por la Comisión Europea plantean una serie de preocupaciones importantes que deberán ser atendidas.
En particular, señala que la Comisión Europea reconoce los desafíos financieros que enfrentan los aeropuertos con menos de 1 millón de pasajeros anuales y considera que deberían ser elegibles para recibir ayudas operativas.
Esto coincide con la evidencia acumulada durante los últimos 15 años, respaldada por la propia investigación de la Comisión, que demuestra que estos aeropuertos no pueden cubrir de manera sostenible sus costos operativos.
Sin embargo, la limitación propuesta de cinco años para las ayudas operativas, junto con condiciones adicionales para los aeropuertos con entre 500 mil y 1 millón de pasajeros, restringiría significativamente el acceso a un apoyo esencial y podría, en última instancia, socavar el objetivo de corregir una clara falla estructural del mercado.
Al mismo tiempo, las posibilidades de otorgar ayudas para inversión a los aeropuertos están siendo restringidas, ya que las normas propuestas limitarían este apoyo únicamente a aeropuertos con no más de 3 millones de pasajeros anuales, reduciendo el umbral actual de 5 millones, además de imponer condiciones adicionales más amplias.
Esto ocurre mientras los aeropuertos europeos enfrentan nuevas necesidades de inversión dentro de un entorno económico estructuralmente transformado, caracterizado tanto por presiones a la baja en los ingresos como por aumentos en los costos, tal como lo evidencia una investigación reciente de Boston Consulting Group (BCG).
Olivier Jankovec, director general de ACI EUROPE, señaló que existen inconsistencias claramente preocupantes entre las realidades económicas y de mercado ya constatadas —que la actual crisis petrolera solo está exponiendo aún más—, los objetivos de política declarados y el nuevo marco propuesto de ayudas estatales para los aeropuertos.
“Corregir estas deficiencias será esencial, ya que las directrices finales determinarán en gran medida la conectividad futura de las regiones y comunidades más pequeñas de Europa y, por extensión, su atractivo, resiliencia económica y desarrollo a largo plazo. Esperamos con interés colaborar con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Ribera, y su equipo en un tema que resulta crucial para la competitividad y la cohesión”, concluyó.







