
El Aeropuerto de Castellón, España, es sede de una operación de desmontaje de aviones de la familia Airbus A320 con poco recorrido que tiene como objetivo utilizar las piezas y hacer frente a la crisis de motores de Pratt & Whitney.
De acuerdo al medio Simple Flying, algunos Airbus A321neo con apenas unos años de servicio están siendo desmantelados para vender sus componentes en lugar de continuar volando.
Destaca que muchas de estas aeronaves aún se encuentran en una fase temprana de su vida útil prevista y, en circunstancias normales, estarían transportando pasajeros en lugar de permanecer en instalaciones de almacenamiento para ser desmontadas.
Trabajadores se encargan de retirar equipos de aviónica, trenes de aterrizaje, componentes de control de vuelo, ruedas y otras piezas de alto valor de aeronaves que entraron en servicio hace apenas unos años.
Entre los activos más valiosos están los propios motores, que se conservan cuidadosamente para su arrendamiento o reventa en un mercado afectado por la escasez.
Recuperar estos componentes es vital para respaldar las operaciones de flotas activas en todo el mundo, ayudando a las aerolíneas a mantener sus servicios mientras continúan las dificultades para obtener repuestos y motores de reemplazo.
Más de una docena de aviones Airbus ya han sido desmantelados tras apenas unos años de operación, mientras que fuentes de la industria consideran que decenas más podrían enfrentar un destino similar.
El centro del problema es la familia de motores PW1000G Geared Turbofan de Pratt & Whitney, los cuales fueron desarrollados para ofrecer mejoras en eficiencia de combustible, pero en los últimos años los operadores han enfrentado desafíos relacionados con mantenimiento y confiabilidad.







