
82a. Reunión General Anual IATA.
Pablo Chávez Meza/ENVIADO
RÍO DE JANEIRO, Brasil.- La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) afirmó que Brasil tiene una oportunidad única para consolidarse como una potencia mundial en la producción de combustible sostenible de aviación (SAF), durante la celebración de su 82ª Asamblea General Anual en Río de Janeiro.
La organización señaló que el desarrollo de una industria robusta de SAF permitiría a Brasil desempeñar un papel estratégico en la descarbonización de la aviación global, al mismo tiempo que fortalecería su seguridad energética y estimularía el crecimiento económico mediante la creación de nuevas cadenas de valor.
La industria aérea mundial requerirá alrededor de 500 millones de toneladas de SAF para cumplir su compromiso de alcanzar emisiones netas cero de dióxido de carbono para 2050.
En ese contexto, Brasil destaca por contar con uno de los mayores potenciales de materias primas de biomasa del mundo, estimado en 180 millones de toneladas para mediados de siglo, volumen que podría traducirse en aproximadamente 60 millones de toneladas de SAF.
“Brasil tiene todos los ingredientes para convertirse en una potencia mundial del SAF. Cuenta con una de las matrices eléctricas más limpias del mundo y abundantes materias primas. Además, como segundo mayor productor mundial de biocombustibles líquidos, el país dispone de una amplia experiencia y una infraestructura desarrollada”, afirmó Willie Walsh, director general de IATA.
Según la asociación, hacia 2030 la producción sostenible de etanol derivado de caña de azúcar, junto con aceites vírgenes y residuos oleaginosos, podría alcanzar unas 18 millones de toneladas de materia prima, suficientes para generar cerca de 12 millones de toneladas de SAF.
Esa cifra equivaldría a cinco veces la producción mundial estimada de SAF para 2026, calculada en apenas 2.4 millones de toneladas.
Actualmente, Brasil cuenta con aproximadamente 15 proyectos relacionados con SAF en distintas etapas de desarrollo. Si todos llegan a concretarse, añadirían alrededor de 2 millones de toneladas de capacidad productiva al mercado.
IATA destacó que la experiencia brasileña en la producción de etanol y su sólida infraestructura de refinación representan ventajas competitivas significativas frente a otros mercados emergentes.
Estas capacidades podrían facilitar la expansión de tecnologías como HEFA (Ésteres y Ácidos Grasos Hidroprocesados) y otras rutas avanzadas de producción, especialmente la conversión de etanol en combustible para aviación (ethanol-to-jet), permitiendo incluso que Brasil se convierta en exportador neto de SAF.
La organización considera que el impacto económico podría ser transformador al impulsar nuevas industrias vinculadas a la agricultura, el desarrollo de materias primas, la logística, la infraestructura energética, la refinación, la producción avanzada de combustibles y la exportación de nuevos productos energéticos.
Además de generar empleos y fortalecer la independencia energética, el desarrollo de esta cadena productiva podría contribuir a mejorar la salud de los suelos, fortalecer el capital natural y beneficiar a comunidades locales en diversas regiones del país.
Pese a su enorme potencial, IATA reconoció que la producción de SAF en Brasil aún se encuentra en una etapa inicial y que será necesario superar diversos desafíos para alcanzar una escala comercial relevante.
Entre las prioridades identificadas figura el despliegue de tecnologías de conversión, inversiones en infraestructura y mejoras logísticas que permitan conectar de manera eficiente la oferta de materias primas con las plantas de producción.
Asimismo, la asociación subrayó la importancia de establecer incentivos gubernamentales específicos para estimular la producción, fortalecer los mecanismos de financiamiento y garantizar la alineación con los estándares internacionales de sostenibilidad.
Otro elemento clave será la implementación de sistemas de “book-and-claim”, basados en certificados comercializables de SAF, que permitan acreditar el uso de combustible sostenible sin necesidad de que el producto físico sea entregado directamente al operador aéreo que reclama los beneficios ambientales.
IATA celebró que el programa brasileño Combustible del Futuro (Fuel of the Future), a través del esquema ProBioQAV, contemple este mecanismo junto con objetivos de utilización de SAF por parte de las aerolíneas.
“Brasil posee numerosas ventajas, tanto en recursos naturales como en experiencia acumulada, que deberían otorgarle un papel líder en los mercados de SAF. La magnitud de su potencial es tal que las recompensas económicas podrían ser transformadoras”, afirmó Marie Owens Thomsen, vicepresidenta senior de Sostenibilidad y economista en jefe de IATA.
La directiva añadió que la adopción de políticas probadas internacionalmente y su alineación con mecanismos globales como el Esquema de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA) serán fundamentales para maximizar el potencial brasileño y atraer inversiones de largo plazo.







