
La apertura del Estrecho de Ormuz no regulará automáticamente el suministro de combustible de aviación, mercado que necesitará de meses para recuperarse, expresó Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Debido a la guerra entre Irán-Estados Unidos e Israel, este paso marítimo fue cerrado, lo que golpeó el traslado del 20% del petróleo mundial y por ello se dio el alza de la turbosina.Esta semana, el presidente Donald Trump anunció un alto al fuego dos semanas, lo que traería la apertura del Estrecho, declaraciones que hicieron que el precio del petróleo bajara de los 100 dólares por barril, publicó Reuters.
“Si se reabriera y permaneciera abierto, creo que aun así tomaría un periodo de meses volver a donde el suministro necesita estar, dado el impacto en la capacidad de refinación en Medio Oriente, que es una parte crítica del suministro global de productos refinados, no solo de combustible de aviación sino también de otros productos”, dijo Walsh a periodistas en Singapur.
En Asia, las aerolíneas tuvieron que recortar vuelos, transportar combustible adicional desde sus aeropuertos de origen y añadir escalas para repostar. El impacto fue menos fuerte en mercados de menores ingresos y dependientes de importaciones como Vietnam, Myanmar y Pakistán, después de que China y Tailandia suspendieran las exportaciones de combustible de aviación y Corea del Sur las limitara a los niveles del año pasado.Walsh externó que si el crudo vuelve a fluir, China y Corea del Sur reanudarían sus exportaciones de productos refinados.
“Así que hay capacidad de refinación disponible una vez que logremos que el petróleo crudo fluya nuevamente, pero tomará algo de tiempo, y con el crack spread (margen entre crudo y productos refinados) elevado como está, creo que eso ofrece un incentivo para que las refinerías aumenten la producción de combustible de aviación”, sostuvo.







