
Mediante la conexión entre aviones, helicópteros, drones y personal en tierra mediante sistemas de comunicación y procesamiento de datos, Airbus logró realizar descargas de agua con alta precisión y reducir el tiempo entre la detección de un incendio y su extinción.
La prueba incluyó el helicóptero Airbus H130 FlightLab, el avión de pruebas ATR 72 y el avión ligero Cirrus SR20, cuatro drones (uno de ellos un Airbus Aliaca) y tres camiones del Servicio Departamental de Incendios y Rescate de Le Gard (SDIS 30) para la recopilación y procesamiento de datos.
Para la conexión, el fabricante desplegó una red móvil privada local en la zona, conectada a su servicio Agnet y los ejercicios, entre Airbus y sus socios, se realizaron en el campamento militar de Garrigues, en Nîmes (Francia).
En estos escenarios, dos drones y el avión ligero captaron imágenes de la zona del incendio, incluyendo tomas infrarrojas, y las transmitieron en tiempo real a los servidores de Airbus conectados a un centro de mando a bordo de un vehículo terrestre.
Las imágenes fueron analizadas, geolocalizadas y combinadas con otros datos —incluidas imágenes satelitales— tomando en cuenta el terreno, la intensidad y dirección del viento medidas por un dron, así como la ubicación de los bomberos en tierra.
Los sistemas de procesamiento de datos con inteligencia artificial generaron una visión integral de la situación táctica tanto en tierra como en el aire, y permitieron transmitir rutas de vuelo y puntos de descarga de agua al helicóptero equipado con un sistema de asistencia de precisión y al ATR72, que simulaba un avión cisterna.
Este conjunto de soluciones incluye aeronaves —entre ellas el A400M con su kit de extinción de incendios—, helicópteros equipados con cubetas de agua, drones de reconocimiento y sistemas de comunicación y procesamiento de datos.







