
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) certificó una opción de incremento del peso máximo de despegue (iMTOW) para los aviones Boeing 787-9 y -10, por lo que las aerolíneas con estos modelos podrán transportar más carga útil o volar rutas más largas con la misma aeronave.
Por su parte, el fabricante estadounidense afirmó que esta mejora ya se está incorporando en los aviones que actualmente están en proceso de entrega y que la actualización aportará mejoras significativas de desempeño.
El 787-9 obtuvo un incremento aproximado de 4 mil 540 kilogramos, lo que permitirá alrededor de tres toneladas métricas adicionales de carga útil o más de 560 kilómetros extra de alcance, mientras que el 787-10 tuvo un aumento aproximado de 6 mil 350 kilogramos: cinco toneladas métricas adicionales o más 740 kilómetros extra.
Boeing afirmó que todos los aviones de este par de modelos construidos desde diciembre de 2025 son estructuralmente capaces de soportar el mayor peso.
Las aerolíneas serán las que decidan activar esta capacidad certificada en el momento de la entrega o posteriormente, ya que mayores pesos certificados pueden afectar aspectos como las tarifas aeroportuarias y la economía de las rutas.
Boeing indicó que Air New Zealand, cliente de lanzamiento del 787-9, estará entre las primeras aerolíneas en utilizar la nueva capacidad iMTOW y describió esto como una forma de añadir flexibilidad de carga útil para vuelos de ultra largo alcance.







