
La Administración Trump, a través del secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, y el administrador de la Federal Aviation Administration (FAA), Bryan Bedford, anunció una nueva medida para reforzar la seguridad operacional en zonas donde helicópteros cruzan rutas de llegada y salida de aeronaves en aeropuertos con alta demanda.
La disposición, formalizada mediante un aviso general (GENOT), suspende el uso de separación visual entre aviones y helicópteros y establece que los controladores de tránsito aéreo deberán utilizar radar para mantener distancias laterales o verticales específicas entre ambas aeronaves.
La decisión se basa en un análisis de seguridad de un año realizado por la FAA, que incorporó herramientas innovadoras y el estudio de datos de tráfico cruzado e informes de incidentes.
“La tragedia sobre el Potomac hace un año reveló una verdad alarmante: durante años se ignoraron señales de advertencia y la FAA necesitaba una reforma urgente. Desde entonces, hemos implementado numerosos cambios para proteger los cielos sobre nuestra capital”, afirmó Sean P. Duffy.
“Pero el trabajo no ha terminado. El análisis de datos ha identificado la necesidad de protocolos más estrictos en todo el sistema del espacio aéreo nacional”, añadió.
Por su parte, Bryan Bedford subrayó que la agencia busca anticiparse a los riesgos: “Estamos mitigando de forma proactiva los riesgos antes de que afecten al público viajero. Detectamos una dependencia excesiva en el principio de ‘ver y evitar’, lo que ha contribuido a eventos de seguridad entre helicópteros y aviones”.
La FAA explicó que la separación visual, donde los pilotos mantienen distancia mediante contacto visual, resulta insuficiente en entornos de alta densidad. Ejemplos recientes incluyen un incidente el 27 de febrero en el Aeropuerto Internacional de San Antonio, donde un helicóptero policial cruzó la trayectoria final de un vuelo de American Airlines, y otro el 2 de marzo en el aeropuerto de Hollywood Burbank, en California, donde una aeronave Beechcraft 99 y un helicóptero estuvieron en curso de colisión antes de maniobras evasivas.
La nueva normativa aplica a espacios aéreos Clase B, Clase C y áreas de servicio radar terminal (TRSA), donde los controladores deberán gestionar activamente la separación mediante radar. Asimismo, tras la colisión aérea ocurrida en 2025 cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan (DCA), la FAA ha intensificado el uso de herramientas de inteligencia artificial para identificar riesgos en aeropuertos con tráfico mixto.
Como parte de las implicaciones operativas, los operadores de helicópteros podrían enfrentar ajustes en rutas o demoras, mientras que misiones prioritarias —como evacuaciones médicas o labores de seguridad— podrían provocar interrupciones temporales en operaciones comerciales.
Este anuncio se suma a una serie de acciones implementadas desde enero de 2025 en el área de Washington D.C., incluyendo restricciones permanentes a helicópteros en zonas críticas, rediseño de rutas y mayores requisitos tecnológicos, lo que refleja un endurecimiento progresivo del marco regulatorio en uno de los entornos aéreos más complejos del mundo y anticipa posibles medidas similares en otros mercados internacionales.







