
GE Aerospace anunció que cerró el año fiscal 2025 con un desempeño financiero robusto y un enfoque claro en consolidarse como una empresa independiente, tras completar la separación de GE Vernova.
La compañía, que ahora representa la totalidad del portafolio industrial de General Electric, registró ingresos por 32,300 millones de dólares (mdd), un incremento de 16% respecto al año anterior.
Las ganancias operativas ajustadas ascendieron a 6,000 mdd, con un margen operativo ajustado de 18.7%, lo que representa una mejora de 2.3 puntos porcentuales frente a 2024. Estas cifras reflejan el sólido desempeño comercial en motores comerciales y servicios, así como una recuperación sostenida en la industria aeroespacial global.
Durante 2025, GE Aerospace entregó más de 1,500 motores comerciales y 600 motores militares. El segmento de servicios, especialmente mantenimiento y soporte para la línea de motores CFM56 y LEAP, fue un impulsor clave del crecimiento, beneficiado por el aumento en las horas de vuelo a nivel mundial, que se aproximaron a los niveles prepandemia.
De acuerdo con el CEO Lawrence Culp, GE Aerospace ha completado su transición como empresa única y está bien posicionada para liderar la próxima era de la aviación, con un enfoque en seguridad, eficiencia y sostenibilidad.
“Nuestra misión es redefinir el futuro del vuelo. Tenemos la tecnología, el talento y el compromiso para hacerlo realidad”, afirmó.
En materia de innovación, la compañía avanzó en el desarrollo de tecnologías de descarbonización como el uso de combustibles sostenibles de aviación (SAF), propulsión híbrida-eléctrica y diseño de nuevos motores con menores emisiones. Parte de estos esfuerzos se materializan en el programa RISE (Innovación revolucionaria para motores sostenibles), en alianza con Safran.
A lo largo del año, GE Aerospace firmó contratos estratégicos con clientes clave como Ryanair, American Airlines, Emirates y la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Estos acuerdos abarcan tanto ventas de nuevos motores como servicios a largo plazo, y fortalecen la cartera de pedidos, que supera los 125,000 mdd.
El informe también destaca el progreso en manufactura avanzada, incluyendo la expansión de capacidades de impresión 3D en componentes críticos, automatización de procesos y mejoras en la cadena de suministro, particularmente en materiales de alta demanda como superaleaciones.
En cuanto a sostenibilidad, GE Aerospace publicó por primera vez un informe independiente de ESG (ambiental, social y de gobernanza), alineado con los estándares SASB y TCFD. En él, detalla avances en reducción de huella de carbono, inclusión laboral, ética corporativa y gobernanza robusta.
La empresa también invirtió más de 1,600 mdd en investigación y desarrollo (I+D), reafirmando su compromiso con la innovación tecnológica. Estas inversiones se dirigen tanto a productos comerciales como militares, manteniendo a GE Aerospace como proveedor estratégico para múltiples gobiernos.
Uno de los puntos clave del año fue el fortalecimiento del equipo ejecutivo con perfiles especializados en aviación, operaciones globales y desarrollo sostenible. El Consejo de Administración también fue reconfigurado para reflejar la nueva etapa como entidad independiente listada en bolsa.
En el ámbito financiero, la compañía reportó un flujo de caja libre ajustado de 4,900 mdd, superando sus proyecciones iniciales. Estos resultados, junto con una posición de liquidez sólida, permitirán a GE Aerospace seguir invirtiendo en crecimiento y retorno a los accionistas.
GE Aerospace completó su escisión como empresa separada en el primer trimestre de 2026, bajo el símbolo GE en la Bolsa de Nueva York, marcando el cierre del proceso de transformación de General Electric iniciado años atrás.
Finalmente, la empresa reiteró su guía de crecimiento para 2026, con expectativas de incremento de ingresos de un solo dígito alto, mejora de márgenes y flujo de caja robusto, impulsados por la creciente demanda de aviación comercial y defensa.







