
Ryanair solicitó a la Autoridad de Aviación de Irlanda adoptar medidas similares a las del regulador español, que rechazó el aumento de tasas aeroportuarias propuesto por el operador de aeropuertos en España para el periodo 2027-2031.
La decisión en ese país ocurre en el contexto de un plan de inversión de 9 mil 500 millones de euros (mde) destinado a ampliar la capacidad en 46 aeropuertos y atender a 45 millones de pasajeros adicionales cada año.
La aerolínea criticó el proyecto de inversión impulsado por la Dublin Airport Authority (DAA), al que calificó como un uso ineficiente de recursos.
El plan contempla un gasto de 5 mil 600 mde en el aeropuerto de Dublín. Según Ryanair, esta inversión no implica un incremento relevante en la capacidad operativa de la terminal aérea.
La compañía señaló que el desglose financiero incluye partidas elevadas, como 600 mde por inflación y más de 900 mde por imprevistos.
A su juicio, estos montos reflejan deficiencias en la planeación y en la gestión del operador aeroportuario, lo que impacta de forma directa en los costos para las aerolíneas y los pasajeros.
El director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, declaró que la Autoridad de Aviación Irlandesa debe ignorar lo que describió como maniobras regulatorias de la DAA y proceder con una reducción de las tarifas en el aeropuerto de Dublín.
Indicó que las tasas podrían bajar entre 1% y 2% anual entre 2027 y 2031. Añadió que, una vez que el gobierno elimine el límite de tráfico en el aeropuerto, el crecimiento debe traducirse en menores costos, como ocurre en el sistema español.
O’Leary también afirmó que los monopolios aeroportuarios suelen subestimar el crecimiento del tráfico y destinan recursos a infraestructura que las aerolíneas no consideran necesaria.
Mencionó como ejemplo la instalación de pasarelas de embarque en el Muelle Uno, donde Ryanair concentra cerca de 80% del tráfico. La empresa sostuvo que no requiere ese tipo de instalaciones y reiteró su postura de que la autoridad irlandesa debe reducir tarifas y revisar el plan de inversión para evitar incrementos que afecten la competitividad del aeropuerto de Dublín.






