
Scott Kirby, CEO de United, defendió su propuesta de fusión con American argumentando que la unión de estas dos aerolíneas habría creado una empresa que los “clientes amen”.Sin embargo, la propuesta no llegó muy lejos dado que desde la alta dirección de American rechazaron la idea casi al instante.
“Siempre supe que la única forma en que cualquier fusión podría ser exitosa (y aprobada) es si fuera excelente para los clientes y con un socio dispuesto que compartiera mi visión ambiciosa. Estaba convencido de que esta combinación —que habría consistido en sumar y no restar, creando una aerolínea verdaderamente excelente que los clientes amen— podría obtener la aprobación regulatoria”, expresó Kirby en una carta abierta.
La propuesta no pudo ni ser presentada a American, pues esta rechazó entablar conversaciones y en su lugar respondió cerrando públicamente “la puerta”, agregó el directivo de United.
El CEO comentó en su texto que al combinar ambas aerolíneas se podría aprovechar su estatus para “revolucionar la experiencia del cliente” y que crearían una nueva operadora “próspera que sería la mejor del mundo para los pasajeros, sin discusión”.
Entre los beneficios que la fallida fusión habría dado, y que citó Kirby, estuvieron el expandir la red de destinos, aumentar el valor de los productos ofertados, crear una aerolínea “verdaderamente” competitiva a nivel global con base en Estados Unidos y a su vez impulsar la economía del país y crear empleos.
“Reconozco que una fusión de este tamaño generaría escepticismo, incluso entre las autoridades. Pero a diferencia de fusiones pasadas enfocadas en recortes, esta propuesta estaba basada en crecimiento, inversión y competitividad global”, finalizó Kirby.







