
Para hacer frente al alza del combustible por la guerra en Medio Oriente, Lufthansa anunció la aplicación de un primer paquete de medidas que incluyen la reducción de su capacidad de largo alcance y el fin de las operaciones de Lufthansa CityLine, su filial regional.
En cuanto a CityLine, la aerolínea alemana informó que de los 27 aviones, modelo Canadair CRJ, que componen esta rama serán retirados permanentemente del programa de vuelos a partir de mañana con el objetivo de reducir las pérdidas adicionales de esta aerolínea.
En una segunda etapa de su paquete de medidas se decidió que la capacidad de largo alcance se reducirá en un total de seis aeronaves intercontinentales al final de la programación de verano, por ello los últimos cuatro Airbus A340-600 restantes abandonarán la flota en octubre, poniendo así fin definitivo a la era de este tipo de aeronave en Lufthansa.
Adicionalmente, dos Boeing 747-400 serán retirados de operación a partir de octubre. Lufthansa agregó que para el programa de invierno 2026/27 llevará a cabo la tercera etapa, la cual consta de una reducción de capacidades de la marca principal como parte de la consolidación prevista del tráfico de corto y medio alcance en seis hubs del Grupo. La reducción adicional de capacidad corresponde a cinco aeronaves de la marca principal de Lufthansa.
“El paquete para la implementación acelerada de medidas de flota y capacidad es inevitable a la luz del fuerte incremento en los costos del queroseno y la inestabilidad geopolítica. El objetivo es enfocar con mayor claridad nuestras plataformas de corto y medio alcance y hacerlas más competitivas”, expresó Till Streichert, director financiero de Grupo Lufthansa.
Para reducir aún más los costos administrativos, la empresa decidió nuevos objetivos de ahorro en contratación de personal, eventos internos y servicios de consultoría externa; en estos planes se contempla la reducción de 4 mil puestos administrativos en todo el Grupo para 2030.




