
El Gobierno de México oficializó el Programa Espacial Mexicano (PEM) 2026-2030, una estrategia nacional que busca consolidar capacidades espaciales propias mediante el desarrollo de infraestructura satelital, el fortalecimiento de la observación de la Tierra y la ampliación de la cobertura de telecomunicaciones en regiones de difícil acceso.
Publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 4 de junio de 2026, el programa será coordinado por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), con el acompañamiento técnico de la Agencia Espacial Mexicana (AEM).
El PEM se presenta como un instrumento estratégico alineado al Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y al Programa Sectorial de la ATDT, con el propósito de impulsar la soberanía tecnológica, garantizar servicios críticos de conectividad y promover el desarrollo industrial asociado a la economía espacial.
De acuerdo con el documento, el sector espacial mundial atraviesa una etapa de expansión acelerada impulsada por la reducción de los costos de lanzamiento, la miniaturización de satélites y la creciente integración entre redes terrestres y sistemas espaciales.
El Gobierno mexicano estima que esta transformación representa una oportunidad para que el país evolucione de un usuario intensivo de servicios espaciales a un desarrollador de capacidades tecnológicas propias.
Uno de los pilares del programa será el desarrollo de un nuevo satélite nacional de telecomunicaciones destinado a fortalecer la conectividad en comunidades rurales y zonas donde la infraestructura terrestre resulta limitada o económicamente inviable.
En el documento se estima que en los próximos cinco años podrían ser puestos en órbita entre 1,800 y 2,400 satélites por debajo de los 50 kg; en este sentido, la cantidad de satélites dedicados a misiones de observación de la Tierra podría encontrarse entre los 800 y 1,100 proyectos satelitales.
Sin mencionar cifras, la estrategia mexicana contempla el despliegue de una constelación de pequeños satélites de observación de la Tierra que permitirá generar información geoespacial para aplicaciones de protección civil, monitoreo ambiental, agricultura, seguridad y planeación territorial.
Complementariamente, se prevé la creación de un Centro Nacional de procesamiento y análisis de imágenes satelitales encargado de centralizar la explotación de datos obtenidos por sistemas espaciales nacionales y comerciales.
El documento señala que la comunicación satelital desempeñará un papel clave en la reducción de la brecha digital, particularmente en localidades alejadas donde millones de personas continúan sin acceso efectivo a internet de banda ancha.
La administración federal considera que los servicios satelitales podrán respaldar aplicaciones de telemedicina, educación a distancia, monitoreo ambiental, logística de transporte, navegación marítima y despliegue de redes de Internet de las Cosas (IoT).
Entre los objetivos estratégicos del programa gubernamental destaca la inclusión digital mediante servicios satelitales que permitan ampliar la cobertura de telecomunicaciones en todo el territorio nacional.
Asimismo fortalecerá la participación de México dentro del ecosistema espacial internacional mediante la colaboración con agencias espaciales, organismos multilaterales y actores industriales globales.
El PEM también plantea impulsar la formación de capital humano especializado para responder a la creciente demanda de profesionales en disciplinas como ingeniería espacial, telecomunicaciones, análisis de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad.
Asimismo, propone el desarrollo de infraestructura espacial propia como un mecanismo para fortalecer la autonomía tecnológica del Estado mexicano.
El diagnóstico incluido en el programa identifica como problema estructural la persistencia de la exclusión digital en comunidades rurales, indígenas y regiones con altos índices de marginación.
Según el documento, la falta de conectividad limita el acceso a servicios educativos, médicos, financieros y gubernamentales, profundizando desigualdades sociales y económicas.
En materia espacial, el Gobierno también reconoce una dependencia significativa de proveedores extranjeros para la adquisición de tecnología satelital y servicios especializados.
Ante este escenario, el programa plantea recuperar capacidades nacionales de planeación, desarrollo y operación de infraestructura estratégica.
El PEM identifica a la observación de la Tierra como uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento debido a la creciente demanda de información geoespacial para la gestión de riesgos y recursos naturales.
El documento destaca que tecnologías de percepción remota ya han demostrado su utilidad durante emergencias como el huracán Otis, donde las imágenes satelitales contribuyeron a evaluar daños y coordinar acciones de respuesta.
A nivel internacional, el programa reconoce que las constelaciones de satélites en órbita baja (LEO) están transformando el mercado global de telecomunicaciones y observación terrestre.
Estas arquitecturas permiten incrementar la frecuencia de observación, reducir la latencia de las comunicaciones y ampliar la cobertura de servicios digitales.
El Gobierno también prevé fortalecer la gestión de posiciones orbitales y recursos espectrales ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), considerados activos estratégicos para el desarrollo espacial del país.
La estrategia incluye acciones para garantizar la continuidad de los derechos orbitales mexicanos, anticipar procesos de coordinación internacional y proteger los intereses nacionales en materia de telecomunicaciones satelitales.
En el ámbito económico, el PEM destaca que la economía espacial global podría alcanzar un valor superior a los 2.3 billones de dólares hacia 2045, impulsada por servicios satelitales, observación terrestre, conectividad global y nuevas aplicaciones digitales.
México busca aprovechar esta expansión apoyándose en una industria aeroespacial que actualmente cuenta con más de 386 empresas distribuidas en diversos clústeres industriales del país.
El documento señala que el sector aeroespacial nacional alcanzó un valor estimado de 11 mil 200 millones de dólares en 2025 y podría llegar a 22 mil 700 millones de dólares en 2029, con tasas de crecimiento superiores al 15 por ciento anual.
Además, resalta que el país dispone de capacidades académicas y de investigación desarrolladas por instituciones como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, entre otras organizaciones especializadas.
La estrategia gubernamental también busca incrementar la participación de empresas privadas, fondos de inversión y emprendimientos tecnológicos vinculados al movimiento denominado New Space.
De acuerdo con el PEM, la combinación de infraestructura satelital, talento especializado, capacidades industriales y colaboración internacional permitirá construir un ecosistema espacial más competitivo y sostenible.





