
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) concluyó la 40 sesión de su Comité Jurídico con recomendaciones para actualizar la aplicación del derecho aeronáutico ante los cambios tecnológicos y los riesgos que enfrenta la industria.
Las propuestas abarcan la operación de aeronaves sin piloto, la regulación de las tasas aeroportuarias, la protección de datos y la prevención de delitos, con el propósito de fortalecer la seguridad jurídica del transporte aéreo internacional.
Uno de los asuntos centrales fue la aplicación del Convenio de Chicago y otros instrumentos internacionales a las aeronaves no tripuladas.
El Comité señaló la importancia de establecer criterios comunes que eviten diferencias entre las legislaciones nacionales y permitan incorporar estas tecnologías a las operaciones aéreas bajo condiciones de seguridad.
Este trabajo también se relaciona con la estrategia de la OACI para alcanzar, hacia 2050, un transporte aéreo accesible, sin víctimas mortales y con cero emisiones netas de carbono.
En materia económica, el Comité examinó la necesidad de precisar las disposiciones jurídicas sobre las tasas aeroportuarias y los cargos por servicios de navegación aérea. El objetivo consiste en ofrecer mayor claridad y previsibilidad a los Estados, las aerolíneas, los aeropuertos y los proveedores de estos servicios.
Durante las deliberaciones, los integrantes reconocieron las diferencias de interpretación sobre el artículo 15 del Convenio de Chicago, que establece principios relativos a los derechos y cargos aeroportuarios y de navegación aérea, así como a su aplicación entre los Estados.
La protección de datos también formó parte de la agenda, a partir de los resultados de una encuesta sobre la materia. El Comité consideró que futuras directrices de la OACI podrían ayudar a reducir los conflictos entre los requisitos internacionales y las distintas legislaciones nacionales y regionales.
Asimismo, acordó mantener en su programa de trabajo el análisis jurídico de los sistemas mundiales de navegación por satélite, con énfasis en la coordinación con otros organismos de las Naciones Unidas para evitar duplicidades y concentrar los recursos en áreas donde la organización pueda aportar valor.
Otro eje de las recomendaciones fue la revisión de los instrumentos internacionales frente a las amenazas cibernéticas y otros delitos que pueden afectar a la aviación. El Comité identificó la necesidad de evaluar posibles vacíos legales y determinar si se requieren nuevas medidas.
También examinó las funciones de la Comisión Técnica Internacional de Explosivos (CTIE) y propuso acciones para que el Consejo de la OACI gestione sus nombramientos en el marco del Convenio sobre el Marcado de Explosivos Plásticos para su Detección, instrumento destinado a facilitar la identificación de estos materiales y prevenir su uso ilícito.
En cuanto a la seguridad operacional, el Comité respaldó nuevas orientaciones para ayudar a los Estados a cumplir el artículo 12 del Convenio de Chicago de 1944, que establece la obligación de aplicar las reglas del aire a las aeronaves que operan bajo su jurisdicción.
Las recomendaciones incluyen documentos prácticos y una herramienta web para facilitar la implementación nacional. La OACI precisó que estos recursos tienen carácter orientativo y no vinculante. Su finalidad es reducir las diferencias de aplicación y la incertidumbre para los operadores de vuelos internacionales.
Finalmente, el Comité reiteró su respaldo a una mayor ratificación y aplicación de los tratados de derecho aeronáutico de la OACI, junto con programas de asistencia técnica, seminarios y talleres para fortalecer las capacidades de los Estados miembros.
También analizó los obstáculos legislativos e institucionales que dificultan la adhesión a estos instrumentos. Las conclusiones y propuestas de la 40 sesión pasarán ahora a consideración del Consejo de la OACI, que evaluará las medidas para avanzar hacia un marco jurídico más uniforme para la aviación civil internacional.









