
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) estimó que la industria aérea mundial necesitará inversiones por 3.2 billones de dólares hasta 2050, exclusivamente para desarrollar nuevas fuentes de energía limpia, como parte de los esfuerzos para alcanzar cero emisiones netas de carbono en el transporte aéreo.
Durante la conferencia Wings of Change de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Toshiyuki Onuma, presidente del Consejo de la OACI, destacó la importancia de movilizar recursos financieros, modernizar los marcos regulatorios y fortalecer la cooperación entre gobiernos e industria para acelerar la transición energética del sector.
Como parte de estos esfuerzos, señaló que el Centro de Inversiones Finvest Hub de la OACI ha reunido cerca de 50 proyectos que buscan obtener más de 17,000 millones de dólares (mdd) en financiamiento, con el propósito de impulsar iniciativas vinculadas con la sostenibilidad de la aviación.
Asimismo, explicó que el organismo proporciona asistencia técnica y fortalecimiento de capacidades a sus Estados miembros mediante el Programa de Asistencia, Creación de Capacidades y Capacitación para Combustibles Sostenibles de Aviación (ACT-SAF), orientado a facilitar el desarrollo y la utilización de estos combustibles.
Onuma advirtió que algunos marcos regulatorios fueron diseñados antes del desarrollo de tecnologías como los combustibles sostenibles de aviación, el espacio aéreo digital y los sistemas de movilidad aérea avanzada, lo que actualmente representa desafíos para los participantes de la industria.
“Los marcos establecidos antes de los combustibles sostenibles de aviación, el espacio aéreo digital y la movilidad avanzada están planteando desafíos para los actores del transporte aéreo”, señaló el funcionario, al destacar la necesidad de actualizar las disposiciones para responder a la evolución tecnológica del sector.
En materia de regulación ambiental, el presidente del Consejo de la OACI alertó sobre los riesgos de aplicar medidas que dupliquen las obligaciones internacionales, como la propuesta de ampliación del Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea. Consideró que estas iniciativas podrían generar barreras adicionales y afectar la eficacia de los mecanismos multilaterales.
Por ello, llamó a los gobiernos a armonizar sus políticas nacionales con las disposiciones de la OACI, con el objetivo de simplificar la regulación, reducir obstáculos y desarrollar mercados que permitan una mayor participación de los distintos actores de la aviación.
Finalmente, Onuma destacó que la próxima Conferencia Mundial de Transporte Aéreo de la OACI ofrecerá a los Estados miembros una oportunidad para discutir reformas al marco económico internacional que regula la aviación civil. La agenda incluirá diversos temas, entre ellos la sostenibilidad ambiental y las medidas necesarias para facilitar el crecimiento del transporte aéreo a largo plazo.









