
Viajar en avión podría enfrentar un nuevo escenario de competencia en México. La posible fusión de Volaris y Viva crearía uno de los grupos más dominantes de la aviación nacional, con una participación estimada de entre 73% y 74% del mercado doméstico.
De acuerdo con un análisis de Antitrust Intelligence, la operación, que daría origen a Grupo Más Vuelos, mantiene bajo la lupa a las autoridades de competencia y a especialistas del sector, debido a sus posibles efectos en el precio de los boletos, la disponibilidad de vuelos y las alternativas para los pasajeros.
Antitrust Intelligence advirtió que la integración podría fortalecer la capacidad de la empresa resultante para fijar tarifas, especialmente en las rutas donde ambas compañías compiten actualmente y existen pocos operadores alternativos.
La advertencia no significa que los boletos necesariamente vayan a subir, pero plantea interrogantes sobre las condiciones que deberán cumplirse para proteger a los consumidores.
Una sola empresa con más de 70% del mercado
La magnitud de la operación es uno de los principales puntos de preocupación. De acuerdo con el análisis de Antitrust Intelligence, Volaris y Viva Aerobus concentran conjuntamente alrededor de 73% del tráfico aéreo nacional.
Por separado, datos de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) citados por un medio de información, indican que ambas compañías sumaron 74.7% de los vuelos nacionales operados entre enero y septiembre de 2026.La cifra corresponde a operaciones realizadas durante ese periodo y no debe confundirse con la participación calculada sobre el número de pasajeros transportados.Si se incorpora a Aeroméxico en la medición de participación de mercado citada por Antitrust Intelligence, las tres compañías representarían cerca de 95% del tráfico aéreo nacional.
Esta concentración cobra relevancia porque el ingreso de nuevos competidores no es sencillo: las aerolíneas necesitan aeronaves, autorizaciones, personal especializado y acceso a espacios aeroportuarios, entre otros recursos.
¿Por qué podría subir el precio de los boletos?
Volaris y Viva compiten directamente en numerosas rutas nacionales y mantienen modelos de bajo costo. Si la fusión elimina su rivalidad comercial en determinados trayectos, la empresa resultante podría tener menos incentivos para mantener tarifas agresivas cuando los pasajeros dispongan de pocas alternativas.
El riesgo no sería necesariamente el mismo en todo el país. El impacto dependería de la competencia que exista en cada ruta, la presencia de otras aerolíneas, la demanda y la capacidad disponible.
El análisis de Antitrust Intelligence indicó que las condiciones financieras de ambas compañías podrían impulsar la búsqueda de ahorros, mayores ingresos y una operación más rentable.
Sin embargo, una reducción de costos no garantiza por sí misma que los beneficios se trasladen a los usuarios mediante boletos más baratos. Por ello, uno de los puntos centrales del análisis regulatorio será determinar qué eficiencias generaría la integración y cómo podrían coexistir con una competencia efectiva.
Menos vuelos y rutas bajo la lupa
El análisis añadió que otro de los riesgos identificados es que la integración modifique la oferta de vuelos. Una compañía con una red más amplia podría reorganizar sus operaciones, concentrar aviones en rutas con mayor demanda o reducir frecuencias en trayectos menos rentables.
Precisó que la preocupación aumenta en las conexiones donde Volaris y Viva son competidores directos. Reuters reportó en octubre que ambas compañías coinciden en 85 rutas y que, tras la fusión, el grupo resultante sería el único operador en 55 de ellas, de acuerdo con su información sobre el proceso.Este escenario podría reducir las opciones de los pasajeros en determinadas ciudades y dificultar la entrada de competidores, sobre todo en aeropuertos donde la infraestructura y los horarios disponibles limitan la expansión de otras compañías.
Las aerolíneas, por su parte, han planteado que la integración permitirá obtener eficiencias operativas y fortalecer su posición competitiva. El reto para las autoridades será evaluar esos beneficios frente a los posibles efectos sobre precios, frecuencias y cobertura.
Las pérdidas financieras detrás de la operación
La situación financiera de las compañías también forma parte del debate, de acuerdo con las cifras citadas por Antitrust Intelligence, Volaris registró pérdidas por 103.8 millones de dólares durante 2025 y reportó pérdidas por 127 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026. Viva, por su parte, acumuló pérdidas por 133 millones de dólares durante el primer semestre de este año.
Estos resultados no significan que las aerolíneas estén en quiebra, pero muestran la presión financiera que enfrentan y ayudan a explicar su interés en buscar eficiencias y fortalecer sus balances.
Para los especialistas en competencia económica, la cuestión es si los ahorros derivados de la integración compensarán los riesgos de una menor rivalidad comercial y si existirán mecanismos suficientes para impedir que el mayor poder de mercado perjudique a los consumidores.
¿Cuándo se decidirá la fusión de Volaris y Viva?
Al 28 de octubre de 2026, la autorización de la autoridad antimonopolio mexicana continúa siendo un punto clave para concretar la operación.
Reuters informó el 13 de octubre, con base en fuentes familiarizadas con el proceso, que la Comisión Nacional Antimonopolio podría resolver el caso antes de terminar el año. Ese reporte anticipó posibles condiciones regulatorias relacionadas con el mantenimiento de tarifas bajas, las rutas y el empleo, aunque los términos definitivos no estaban confirmados públicamente.
La operación ya había recibido autorizaciones en Estados Unidos y Colombia, de acuerdo con reportes previos. No obstante, esos avales no sustituyen la resolución que corresponde a las autoridades mexicanas.Indicó que la decisión será relevante para el futuro de la aviación comercial en el país: el objetivo será determinar si la integración puede generar eficiencias sin debilitar la competencia que ayuda a mantener precios accesibles y una oferta suficiente de vuelos.
La pregunta para los pasajeros es clara: ¿una aerolínea más grande permitirá ofrecer mejores opciones o reducirá la presión competitiva que hoy existe para mantener tarifas bajas? La respuesta dependerá tanto de las condiciones de la operación como de la vigilancia que ejerzan las autoridades.









