
México viene de firmar su mejor año turístico de la historia. Cerramos 2025 con una cifra récord de 98.2 millones de visitantes internacionales, un crecimiento del 13.6% en comparación con el año anterior, según los datos oficiales de la Secretaría de Turismo. Con este vuelo de fondo, el Mundial 2026 aterriza como una oportunidad de oro para la aviación y la conectividad de nuestro país; seremos el primer torneo de la historia con tres países sedes y 48 selecciones. Sin embargo, en el derecho aeronáutico y en la práctica comercial sabemos que, a mayor volumen de tráfico y euforia colectiva, mayor es la superficie de vulnerabilidad. La altísima demanda actual es el terreno fértil que los ciberdelincuentes estaban esperando.
Por eso resulta tan oportuna la campaña digital #UnidosContraElCiberfraude, lanzada por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), la Asociación Internación de Transporte Aéreo (IATA) y los principales actores de la industria global. Con un personaje llamado “Antonio” como vocero digital y la plataforma “vuelasinfraude.com” como base de operaciones, el ecosistema aéreo busca fijar una regla que debería ser obligatoria para cualquier viajero: “un canal oficial es un viaje real”.
La advertencia no es una exageración regulatoria ni un exceso de prudencia. Es una respuesta directa a una patología digital que se agrava en cada gran evento deportivo. Ya pasó en Catar 2022, donde Kaspersky tuvo que bloquear más de 500 millones de accesos a plataformas falsas, y se repitió en la Copa América 2024 con la clonación de códigos QR y aplicaciones apócrifas. Hoy, el problema ya no solo está en las estadísticas globales de ALTA e IATA que ubican a Sudamérica con tasas de fraude alarmantes; el problema lo tenemos operando en las pantallas de nuestros teléfonos aquí en México.
El fraude digital en México: cifras que preocupan
Las cifras locales de este primer tramo de 2026 nos obligan a poner atención. En apenas cinco meses, la Policía Cibernética de la Ciudad de México ya acumuló cerca de 9 mil reportes por delitos digitales, documentando más de 2,700 denuncias por fraude. Por su parte, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) reportó que, en el primer cuatrimestre del año, prácticamente la mitad de las más de 55 mil reclamaciones recibidas estuvieron vinculadas a fraudes financieros.
En el sector turístico, esto se traduce en el esquema que las autoridades han denominado “montaviajes” o “vacaciones fantasmas”, es decir, “ventas” de paquetes vacacionales inexistentes, suplantación de identidad de agencias establecidas y ofertas con tarifas ridículamente bajas, son prácticas identificadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y Condusef, que alertan sobre este tipo de ofertas, para atraer víctimas que se viralizan en redes sociales.
Quienes leen esta columna saben que siempre insisto en que el derecho y la aviación se miden en el impacto real a las personas. Esto no son números fríos. En 2023, una familiar cercana vivió el impacto directo de esta red delictiva. Vio una supuesta promoción de los hoteles RIU en Facebook, llenó un formulario desde su celular, la contactaron y terminó transfiriendo el dinero a una cuenta tras recibir un comprobante digital idéntico al original. Cuando llegó al mostrador en Cancún, la respuesta del hotel fue la peor posible, “no había reservación y el sitio web donde compró era falso”. Hace apenas unas semanas, otra amiga, que incluso es miembro de un club vacacional exclusivo, recibió una presión similar bajo el argumento de “depositar de inmediato para asegurar una tarifa especial”. El modus operandi se repite, usan la urgencia de la oferta o el precio tan bajo, para anular el sentido común.
El laberinto legal y operativo en México
Frecuentemente me preguntan en el ámbito académico y profesional si nuestro marco jurídico está listo para castigar esto. El Código Penal Federal tipifica el delito de fraude en su artículo 386 con penas que pueden alcanzar los diez años de prisión dependiendo del monto, y el artículo 211Bis 1 sanciona los accesos ilícitos a sistemas informáticos. Además, contamos con el refuerzo de la Ley General en materia de Extorsión aprobada en 2025 y las recientes reformas locales de 2026 en la CDMX para endurecer la persecución de delitos digitales.
Las herramientas legales existen, pero el reto principal en el entorno digital es la velocidad de reacción y la competencia de las autoridades. Si te ocurre a ti o a algún pasajero, la estrategia jurídica y operativa exige activar cuatro frentes de inmediato:
- La contención financiera: El primer minuto cuenta. Hay que reportar el cargo al banco de inmediato para congelar la transacción o iniciar el protocolo de aclaración por posible fraude.
- El frente cibernético: Reportar el sitio, teléfono o cuenta a la Policía Cibernética de la SSC-CDMX (55 5242 5100 ext. 5086 / cibernetica@ssc.cdmx.gob.mx) o utilizar la plataforma federal CiberReportes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (reportecibernetico.sspc.gob.mx). Esto es clave para que rastreen las cuentas de depósito y bajen las páginas de internet activas.
- La vía del consumidor: Si hay una empresa o agencia establecida detrás del engaño o el incumplimiento, la queja formal se tramita ante la Profeco.
- La vía penal: El ciberfraude es un delito. Para que haya consecuencias legales, es indispensable acudir al Ministerio Público a ratificar la denuncia, aportando como evidencia cada captura de pantalla, correos, números telefónicos y los supuestos comprobantes.
La seguridad digital es parte del plan de vuelo
La aviación en América Latina ha demostrado una resiliencia técnica y operativa impecable en los últimos años. Pero el verdadero éxito del Mundial 2026 no se va a medir únicamente en el número de asientos disponibles, en la gestión del espacio aéreo o en la eficiencia de la infraestructura aeroportuaria. El verdadero parámetro de éxito será la capacidad de preservar la confianza del consumidor dentro del entorno digital.
La recomendación corporativa de las aerolíneas miembro de ALTA e IATA, así como de las agencias de viajes reguladas en toda la región, coincide plenamente con el criterio legal, y es que el propio usuario “debe asumir una posición activa de prevención”. Hay que desconfiar sistemáticamente de los precios que desafían la lógica del mercado, rechazar tajantemente las transferencias electrónicas a cuentas de personas físicas (particulares) para pagar servicios hoteleros o aéreos, y evitar comprar a través de ligas secundarias recibidas por WhatsApp.
El ciberfraude no solo drena las finanzas de una familia; destruye la certidumbre de los pasajeros y golpea la reputación de la industria que mueve al turismo. En esta Era de Aviación, la seguridad ya no empieza en la pista ni en el filtro del aeropuerto. Tu primer plan de vuelo se aprueba en el momento en que decides dónde dar el primer clic. Como bien lo plantea la industria aérea de cara al Mundial, y es que “la mejor jugada empieza antes de comprar”.
Si quieres conocer más sobre temas de ciberseguridad y cómo prevenirlos, te dejo la liga a mi último episodio de la 9na Temporada de Era de Aviación donde hable con Luis Miguel Dena, experto en Ciberseguridad.
Te dejo el enlace https://youtu.be/qa_Ph1qGEVI
Y tú, ¿Has sido víctima o conoces a alguien que haya sido víctima de uno de estos ciberfraudes?, si conoces a alguien compárteles esta nota.
¡Hasta el próximo Vuelo!
Era Calderón
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