
Me entero ya sea por medio de mis redes sociales o de mis contactos en la industria que Swissport, que la enorme operadora de servicios de apoyo en tierra con base en Zurich, Suiza tiene desde hace meses diversas vacantes a nivel gerencial o directivo en varios aeropuertos de México, comenzando por el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), puestos que evidentemente no han logrado cubrir, a menos que Linkedln se está saliendo de control.
Las preguntas son obligadas: ¿Por qué razón una empresa tan importante ofreciendo puestos de alto nivel y seguramente bien remunerados no logra cubrir sus vacantes en México en tiempos en los que en el país hay tan alto desempleo? ¿A cuántos aeronáuticos mexicanos no les interesaría hacerse de una Gerencia de Aeropuerto en una empresa trasnacional tan importante como Swissport? ¡Quiero pensar que a muchos!
Creo que la respuesta a estas preguntas tiene mucho que ver con algo que hace un año comenté en una columna publicada por el portal de noticias del sector logístico y transporte T21 en el sentido de que en el ambiente aeroportuario mexicano, incluyendo el del AICM, es un secreto a voces que la gestión de la empresa que representa en México la marca Swissport, por lo menos en ese terminal aérea, no anda muy bien que digamos, por el contrario, las cosas están tan mal que quienes la favorecen contratando sus servicios, quienes les proveen infraestructura para prestarlos y quienes se fletan en la plataforma para hacer lo posible para que un vuelo atendido por la compañía despegue con seguridad, eficiencia, sustentabilidad y sostenibilidad, es decir, con la calidad que la industria del aerotransporte aspira, la tienen en la mira; los primeros para repensar contratos, los segundos para que hagan bien su labor y los terceros para salir corriendo de ella luego de evidenciar como pocas veces se puede constatar, tanta inseguridad, ineficiencia, malos tratos, desprecio por el medio ambiente e insostenibilidad en su labor.
Y no, no me lo cuenta nadie, lo viví en carne propia hace apenas unos meses.
Dicho en pocas palabras: Swissport en México se ha ganado una mala fama y eso estimado lector no contribuye mucho al logro de sus objetivos, tema en el que contar con el talento gerencial que requiere cobra particular relevancia.
¡No cabe duda, quien menosprecie el poder de la imagen y la importancia de las relaciones públicas comete un grave error!¿Alguien se atreve entonces a postularse a una de las vacantes en Swissport? ¡Suerte si lo hace! Por lo pronto yo no se lo recomiendo, y mire usted que he tenido malos empleadores en mi vida profesional.
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