
Solía decir un Asesor/Instructor durante mi formación como piloto aviador comercial: «mira capi, si un piloto vuela desde su asiento ya lleva las de perder, debes estar delante del avión que vuelas» Me extrañó sobre manera la afirmación del capitán, «¿cómo puede ser esto? Suena hasta infantil ». El piloto, el controlador de tránsito aéreo, el técnico y cualquier actor de la aviación debe estar adelante de lo que pueda suceder, todo se basa en escenarios previstos los cuales generan una serie de acciones que no solo se pueden, sino que se deben practicar de antemano para asegurarse que no va a haber sorpresas que se pueden tornar incontrolables. Si te esperas a que sucedan las cosas ya perdiste, eso es lo que nos pasa en esta aviación nuestra que está siendo revisada por el mundo. Todo lo que tenga que ver con aviación debe ser previsto, practicado y se debe estar preparado para cualquier eventualidad, llevando a cabo lo descrito se reducen los riesgos en un porcentaje muy grande y la posibilidad de verse involucrado en un accidente o incidente grave se aleja.
En este orden de ideas es de capital importancia que los entrenamientos se realicen de manera programada y efectiva. De no hacerse así de poco o nada servirá captar y trabajar los incidentes para investigar las causas probables o contribuyentes con el fin de que no se presenten de nuevo. Los departamentos de capacitación de las empresas poco a poco han sido mejorados y mejor trabajados. Ahora los altos directivos no escatiman en costos para lograr entrenamientos que en verdad sirvan a quienes los están tomando.
A lo largo de la historia de la aviación de nuestro país la gente de aviación hemos sido testigos de la evolución de la capacitación. Los adiestramientos teóricos son mejor atendidos, los simuladores más enfocados a resultados son cada vez mejores. Antes había decisiones tomadas con una buena carga de conveniencia, los sindicatos hacían lo suyo y todo contribuía a alejarnos de un ambiente de seguridad real.
A pesar de todos los esfuerzos que se hacen y la dependencia que los procesos tienen de cada parte que los componen no se ha logrado que se erradiquen vicios que en verdad afectan a la aviación. El caso de SENEAM es uno de ellos, siguen ocultándose incidentes, graves algunos, que en otros tiempos se tomarían en cuenta, pero extrañamente ahora no y, por lo tanto, no surgen acciones que mitiguen los efectos de estos incidentes. Las cosas importantes implican que deben tomarse medidas y contenerse en procesos que ayuden a no ser repetidos porque el no actuar decanta en riesgos que podrían llegar a ser verdaderos peligros para la aviación. En apariencia nada sucede, pero la realidad es otra, lo que falta es fijar la mirada en el actuar diario de los que trabajan en aviación, pilotos, controladores y los que aquí se han mencionado.
SENEAM cuenta con su propio centro de capacitación, pero carece de muchas cosas, ha sido como olvidado en el rincón de un pasillo y a pesar del esfuerzo, que me consta, de muchos de los que ahí trabajan no se han tenido los resultados que se esperan de un esfuerzo económico y de recursos humanos. Muchas han sido las instituciones que han querido ser parte de la capacitación de los controladores, pero esto se ha impedido o frenado porque se quiere tener la exclusiva de la capacitación de estos profesionales de la aviación. A pesar de la necesidad que el país tiene de personal de control de tránsito aéreo no se han hecho los esfuerzos desde la alta dirección que por cierto se ufana de ser la mejor que ha habido, pero no se hace nada por mejorar la capacitación, toman al centro de adiestramiento como el “castigo” a los “incomodos” de la dirección. Creo que sería mejor que abrieran la posibilidad a otras instituciones como el CIIASA « Ing. Roberto Kobeh González » que ha insistido en capacitar todo lo que tenga que ver con aviación, para ver si se mejora la capacitación de los controladores de tránsito aéreo, de manera interna no va a pasar nada, de eso estoy seguro.
Mientras desde las entrañas de SENEAM se sigan ocultando los incidentes en aras de tener el control de todo seguiremos sin contar con una institución que valga la pena y que nos dé la tranquilidad de sentirnos con la mejor gente en el control de nuestros cielos.
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