
Este mes me había propuesto no comentar nada relativo al anunciado recorte del 73.3% del presupuesto asignado a la AFAC para el 2027, ya que mucho se ha dicho al respecto, inclusive análisis muy profundos con números duros de parte de Erándeni Calderón en su artículo del 14 de septiembre y comentarios que nos llevan a la reflexión como los de Francisco McGregor del 16 de septiembre en sus espacios de esta revista, sin embargo, este hecho no puede pasar desapercibido para su servidor y más cuando esta reducción tendrá un impacto directo en la seguridad operacional y seguridad de la aviación civil.
No sé si llamarle ingenuo o descarado, hacer un anuncio de este tipo, pocas semanas después de haber concluido el Programa Internacional de Evaluación de la Seguridad Aérea (IASA) que la Federal Aviation Administration (FAA) de los Estados Unidos aplicó a nuestra autoridad aeronáutica en México, pues a todas luces, es un mensaje claro, de la poca importancia que para el gobierno representa la industria aeronáutica, este anuncio será demoledor y podría influir de manera determinante en que regresáramos nuevamente a Categoría 2.
Tal parece que no ha quedado claro aún, que sin recursos no podemos tener un Programa Estatal de Seguridad Operacional (SSP) eficiente, que el mismísimo Plan Global para la Seguridad Operacional de la Aviación de la OACI (GASP) Edición 2026-2028, en la primera meta del Objetivo 2, aborda la dificultad organizacional mundial relacionada con el suministro de recursos financieros a cada autoridad de supervisión de la seguridad operacional, para cumplir con las obligaciones nacionales e internacionales. Organizaciones y grupos de profesionales como El Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM), la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), la Cámara Nacional de Aerotransporte (CANAERO), el Colegio de Ingenieros Mexicanos en Aeronáutica (CIMA), Asociación de Ingenieros en Aeronáutica (AIA) y el Grupo de Profesionales de la Aviación (GPA), por mencionar algunos, han mostrado su preocupación por esta situación, de tal manera que las luces rojas están encendidas. A pesar de que el pasado 10 de septiembre, la AFAC emitió un comunicado en donde menciona que contará con recursos adicionales a los previstos en el Paquete Económico de 2027 y que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) garantizará dichos recursos para que la AFAC desempeñe sus funciones, no se citan cantidades, sino únicamente acuerdos de buena voluntad que no dan tranquilidad ni garantía, al menos para su servidor, de que así suceda.
Sin presupuesto no es posible llevar a cabo por parte de la autoridad aeronáutica, las funciones de supervisión a los diversos actores en la aviación, lo cual es muy importante para mantener un sistema seguro y es un principio básico de la mejora continua de todo sistema de gestión, tampoco ofrecer sueldos dignos a los Inspectores Verificadores quienes emigran a otras compañías por sueldos mejores, lo que implica un costo que nuevamente se tiene que hacer al contratar y capacitar al personal que los sustituye, y es un cuento de nunca acabar, o proporcionar capacitación especializada al personal. También los recursos económicos son necesarios para adquirir nuevas tecnologías que ayuden a automatizar procesos y hacerlos más eficientes.
Siempre lo he dicho y lo sigo sosteniendo… si en México no han sucedido accidentes mayores, no es por mérito de la autoridad aeronáutica, es por la proactividad de los operadores aéreos, aeropuertos, prestadores de servicio, quienes se han preocupado por mantener los estándares más elevados de seguridad, pero eso no puede ser para siempre, la autoridad no puede descansar en la industria lo que son sus responsabilidades, es algo deshonesto.
Reducir el presupuesto en tal cantidad, no solamente compromete la seguridad en nuestra industria, sino también puede dar cabida a actos de corrupción, degradación nuevamente a Categoría 2 lo cual sería clavarle una estaca a las líneas aéreas, que están buscando expandir sus mercados hacia Estados Unidos y de paso, el desprestigio mundial de una aviación que, en su momento, fue ejemplo y modelo para otros países. El anuncio fue lapidario, la preocupación va en aumento mientras tanto, el resto de los actores de la industria, navegan con viento en contra con el riesgo de tener en cualquier momento, un viento cruzado que colapse nuestra industria. No es física cuántica, es simple…si no hay recursos no hay seguridad, más en esta industria que es catalizadora de inversiones, turismo y otras importantes entradas de ingresos económicos al país.
Me despido con mi máxima de cada mes… recuerden que en Seguridad de la Aviación Civil, el primer error es el último.
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