
La aviación mexicana vive una etapa de intenso movimiento. Aeropuertos en proceso de modernización, nuevas rutas comerciales, certificaciones de seguridad y planes que miran hacia la cancha del Mundial de Futbol 2026.
El AICM, bajo el timón de JUAN JOSÉ PADILLA OLMOS se encuentra en plena carrera contra el reloj para mejorar su infraestructura antes del Mundial, aunque todo parece indicar que en esa cancha se irán a serie de penales, pues parece difícil que concluyan antes del inicio de la justa futbolera.
La ampliación de filtros migratorios automatizados, la renovación de bandas de equipaje, la instalación de miles de cámaras con inteligencia artificial y nuevas áreas médicas forman parte del paquete de modernización.
Se trata, sin duda, de mejoras necesarias. De hecho, algunos dirían que llegan después de muchos años.
En paralelo, el AIFA al mando de ISIDORO PASTOR ROMÁN, recibió el Certificado del Sistema de Gestión de Seguridad Operacional. Desde el punto de vista técnico es un paso importante, porque la seguridad es el cimiento de cualquier operación aérea seria.
Sin embargo, el verdadero reto sigue siendo consolidar su volumen de operaciones y ampliar su conectividad, dos variables que en la aviación pesan más que cualquier ceremonia protocolaria.
En el frente comercial, VOLARIS bajo la varita mágica de ENRIQUE BELTRANENA MEJICANO, continúa expandiendo su red con nuevas rutas que conectarán Tijuana con Mérida y Puerto Escondido.
Esta apuesta confirma una tendencia clara en el mercado mexicano: el crecimiento de rutas punto a punto que enlazan regiones sin depender exclusivamente del tradicional hub capitalino.
En otras palabras, la aviación mexicana comienza a parecerse más a una red que a un embudo.
Por su parte, la castrenses Mexicana de Aviación, capitaneada por LEOBARDO ÁVILA BOJÓRQUEZ, busca autorización para operar vuelos chárter hacia Estados Unidos durante el Mundial de 2026.
La iniciativa intenta aprovechar el flujo extraordinario de viajeros que generará el torneo.
No obstante, en el negocio aeronáutico la planeación es fundamental, y cuando las ideas llegan demasiado cerca de la fecha de despegue, el margen de maniobra suele reducirse considerablemente.
Más allá del centro del país, también es importante observar el trabajo que se realiza en los aeropuertos regionales.
En ese sentido destaca el impulso que se desarrolla en la red de Aeropuertos de Coahuila, donde ÓSCAR PÉREZ BENAVIDES, al frente de ACITA, ha promovido una estrategia orientada a fortalecer la infraestructura aeroportuaria estatal y mejorar su integración dentro de los corredores logísticos del norte de México.
La conectividad aérea regional será cada vez más determinante para el desarrollo económico de los estados.
Eventos como la Aero Expo en Toluca, donde aeronaves civiles y militares captaron la atención de especialistas y aficionados, también reflejan que el sector aeronáutico mexicano mantiene una comunidad técnica activa y un interés creciente por el desarrollo de la industria.
En este contexto, vale la pena hacer una mención especial a todas las mujeres del sector aéreo por el reciente Día Internacional de la Mujer. Pilotos, (sí pilotos no pilotas), controladoras aéreas, ingenieras, técnicas, administradoras y profesionales que cada día sostienen con talento y disciplina el funcionamiento de esta compleja industria.
La aviación mexicana avanza, sin duda, pero también enfrenta decisiones importantes sobre su rumbo.
Porque en este negocio no basta con tener pistas y terminales: lo esencial es contar con una visión clara del sistema.
Al final, despegar siempre resulta emocionante. Pero como bien saben los pilotos, lo verdaderamente importante es saber con precisión hacia dónde se dirige el vuelo…
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