
Este sábado pasado, el Grupo Aéreo Monterrey (Magnicharters) publicó un comunicado en el que informó que, derivado de problemas logísticos, no podrán cumplir con sus vuelos programados durante las próximas dos semanas.
La aerolínea turística de México, Magnicharters, empresa con 30 años de servicio y dirigida por Gabriel Bojórquez Maza, lamentó profundamente la situación y señaló en un comunicado: “a nuestros clientes les comunicamos que enfrentamos esta situación con la debida diligencia para solucionarla”.
De acuerdo con el comunicado fechado el 11 de abril, la aerolínea expresó que sí así lo deciden, los clientes podrán comunicarse a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) a los números 5555 688722 y al 8004688722.
Ante ello, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) a través de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), informó que las aerolíneas y los grupos aeroportuarios trabajan en conjunto en un plan de atención para los pasajeros en tránsito.
Asimismo, la SICT precisó que los viajeros que se encuentren en los aeropuertos de Cancún, Mérida y Huatulco y que tenían vuelo programado con Magnicharters podrán acercarse a los mostradores de las aerolíneas Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris para que se les brinde el apoyo posible.
Afectaciones a pasajeros
Pasajeros que tenían programados vuelos este sábado, a través de redes sociales, manifestaron su incertidumbre y molestia por esta noticia; tal fue el caso del vuelo 162, el cual cubría la ruta Cancún-Monterrey, donde personal del aeropuerto los apoyó con el anuncio y los exhortó a acudir a las oficinas de la aerolínea.
En la página de Internet de la aerolínea se lee el comunicado donde, en tres párrafos, explican la situación por la que atraviesan y solo proporcionan el número telefónico de su oficina para cualquier aclaración, el 5551411351.Las rutas que cubre la aerolínea, saliendo de Monterrey, Nuevo León son Costa Mujeres, Cancún, Riviera Maya y Puerto Vallarta; mientras que saliendo de la Ciudad de México cubre las rutas a Puerto Escondido, Huatulco, Riviera Maya, Cancún, Costa Mujeres y Mérida.
Pablo CasasLías, director del Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico-Aeronáuticas (INIJA), comentó que, a cuatro años de que termine la vigencia de la concesión que le otorgó la SICT, Grupo Aéreo Monterrey, S.A. de C.V. (Magnicharters), se perfila para sumarse a los casos de fraude concursal en perjuicio de trabajadores, proveedores y pasajeros.
A través de un análisis, el abogado especialista en aeronáutica dijo que como lo ha sido los casos de Mexicana, Interjet y Aeromar, estos hechos que se realizan al amparo de la autoridad y quedan impunes.
Según la última estadística publicada por la AFAC, la aerolínea opera cuatro rutas, en cinco aeropuertos con dos aeronaves de 30 años de antigüedad y un factor de ocupación de 56.6%.
Indicó que la historia de la aerolínea pasa por crisis eternas y adeudos impagables con proveedores. La historia, demuestra que, en el país, entre otras muchas cosas, no hay nada más fácil e impune para los empresarios aéreos que colocar en estado de insolvencia a una aerolínea con el objeto de eludir obligaciones a su cargo.
Precisó que, la SICT tiene responsabilidad patrimonial frente a los pasajeros varados, ya que en términos de la “condición 6.4.” de la Concesión, la Ley de Aviación Civil y su Reglamento, Magnicharters debe prestar ininterrumpidamente el servicio en los términos y condiciones señalados en la misma, para no incurrir en causa justificada de revocación administrativa.
En su caso, la SICT puede autorizar la suspensión total o parcial del servicio, siempre y cuando el concesionario: a) acredite que la causa de dicha suspensión está justificada plenamente, o b) demuestre la actualización de un caso fortuito o de fuerza mayor, explicó.
CasasLías dijo que estas circunstancias, que se entiende deben demostrarse con anticipación a la suspensión del servicio, y no en plena temporada alta e intempestivamente, a efecto de no dejar en estado de indefensión al pasajero.
Por ello, externó que en caso de que así haya sido ¿por qué se le permitió seguir vendiendo boletos? pues se entiende que fue una decisión unilateral de la concesionaria, sin el consentimiento de alguna autoridad regulatoria.
El abogado señaló que lo ocurrido en Magnicharters fue una “evidente impunidad”, la cual se dio, en parte, porque la AFAC no ha tenido los estándares mínimos de seguridad aérea a los que está obligada y prueba de ello fue que la Federal Aviation Administration (FAA) la tuvo degrada por casi dos años.
“Es decir, no regula la aviación y los aeropuertos de forma tal, que la haga confiable internacionalmente. No verifica, audita, evalúa, inspecciona, supervisa; toda vez que, entre otras cosas, no cuenta con el presupuesto suficiente que le permita tener el personal necesario y capacitado. Ello, a pesar del compromiso internacional del Gobierno Federal para dotar de independencia y presupuesto necesario, a dicha agencia”, dijo.
En ese sentido, indebidamente, pasa de ser una autoridad preventiva a una correctiva. Nada más lejano a su objeto. Una de las capacidades con la que debe contar todo concesionario para la prestación del servicio público de transporte aéreo nacional regular, es la financiera.
Si no hay dinero no hay mantenimiento, capacitación, refacciones, taller; lo que en automático pone en duda la seguridad aérea de toda aerolínea.
Dijo que una vez detectada la falta de recursos mediante una verificación ordinaria o específica, la AFAC puede proceder a la intervención administrativa, requisa, suspensión del servicio o aseguramiento los bienes de la concesionaria, a efecto de garantizar la prestación del servicio y, en su caso, el pago de adeudos.
Facultades que, añadió, nunca hace valer la AFAC, a pesar de ser públicos, siempre, los problemas económicos de la aerolínea en turno de suspensión de operaciones y/o proceso de quiebra.
Los fraudes maquinados en la industria aérea mexicana se explican en el hecho de que para dicha conducta, no hay sanción alguna. Ni delito tipificado, aseveró.
Ni la Ley de Vías Generales de Comunicación; ni la Ley de Aviación Civil y su Reglamento, prevén como delito la conducta de quienes administran una aerolínea hacia el estado de insolvencia, con el objeto de eludir obligaciones a su cargo, puntualizó.Solo se sancionan conductas irregularmente administrativas, con la imposición de multas cuantificadas con base en unidades de medida y actualización.
En ese sentido, señaló que es importante que se promueva una reforma legislativa para que se tipifique debidamente y se sancione con cárcel, ese tipo de conductas, pues el delito de fraude se encuentra previsto y regulado en el Código Penal Federal.
A pesar de ello, para los afectados de un fraude concursal maquinado de una aerolínea, resulta todo un problema poder acreditarlo, dijo. Aunado a que, la AFAC, no denuncia como autoridad, las conductas irregulares, externó.
Además, añadió, otro gran obstáculo con el que se topan los afectados de un fraude concursal maquinado, es la corrupción. La autoridad administrativa y/o judicial, por omisión o colusión, no hace lo que debe, permitiendo libremente el camino a la impunidad. Un factor más de la corrupción son los sindicatos, dijo.
Normalmente, en los fraudes concursales maquinados de una aerolínea, el líder o líderes sindicales, son cooptados por los dueños de estas, para servir a sus intereses y no al de los trabajadores.
CasasLías dijo que otro aspecto relevante de lo sucedido, es el relacionado con la Profeco. Que se limita a promover demandas colectivas improcedentes.
Profeco mantiene asesoría a las personas afectadas
Por su parte, la Profeco informó que los módulos que tienen en los aeropuertos, principalmente el Cancún y la Ciudad de México, han estado asesorando a las personas afectadas por la cancelación de vuelos Magnicharters.
Explicó que hasta el momento solo se han recibido formalmente cinco quejas.
La Profeco dijo que mantiene comunicación con la SICT, así como con personal de las aerolíneas Aeroméxico, Viva y Volaris, a efecto de conocer y coordinar acciones que permitan brindar alternativas a las personas afectadas.
Por parte de la SICT, añadió, se ha dispuesto un vuelo de apoyo para personas consumidoras varadas en Cancún con destino a Monterrey.
Asimismo, se informa que las personas consumidoras podrán acercarse al Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR) para recibir información y orientación respecto a este vuelo de apoyo.
Atendiendo la debida protección de los derechos de los consumidores ante el posible incumplimiento de contrato, se continúa brindando información para que ubiquen la Oficina de Defensa del Consumidor correspondiente a su circunscripción, al igual que el teléfono del consumidor a fin de radicar la queja formal.
Problemas con el contrato colectivo
De acuerdo con el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral se notificó al sindicato Asociación Mexicana de Trabajadores de Autotransportes Aero-Transportes Similares y Conexos de la República Mexicana, para este lunes en las instalaciones de este Centro, ubicado en la alcaldía Tlalpan, a sostener pláticas conciliatorias “con motivo de las presuntas violaciones al contrato colectivo de trabajo que tiene celebrado con la empresa Grupo Aéreo Monterrey S.A. de C.V”.
Antecedente del piloto que “secuestró el avión”
Como se recordará, el 19 de diciembre de 2025, se presentó un incidente protagonizado por el Capitán Edgar Macías González en el AICM, el cual se negó a despegar denunciando un impago de salarios por más de cinco meses.
De acuerdo con la AFAC, alrededor de las 14:16 horas, durante el proceso de despegue el capitán de la aeronave detectó un “problema menor”, lo que motivó el retorno del avión a la rampa para su revisión técnica. Una vez atendido el aspecto técnico, se presentó una tripulación de relevo para continuar con la operación.
Sin embargo, en un video grabado por pasajeros y que circuló en redes sociales, el piloto explica a los usuarios la situación. “Nos deben más de cinco meses de salario y viáticos” y les advierte que no despegarán hasta que se resuelva la situación. La empresa no emitió comentarios.
Anuncia Volaris cese de vuelos en Centroamérica
En tanto, medios centroamericanos destacaron que la filial de Volaris, Volaris Costa Rica, dejó de operar vuelos este domingo desde Costa Rica hacia Guatemala y El Salvador, debido a los altos impuestos de salida y tasas aeroportuarias.
De acuerdo con lo publicado en medios centroamericanos, pese a la cancelación de estos vuelos, Volaris continuará operando desde Costa Rica hacia destinos fuera del istmo.
Destacaron que entre las rutas que se mantienen son Ciudad de México, Cancún, Guadalajara y Orlando, garantizando la conectividad con Norteamérica.
Aerolíneas que quebraron o desaparecieron
El reciente anuncio de Magnicharters abre la posibilidad de la cancelación total de sus operaciones, como ha ocurrido con otras aerolíneas que también se vieron obligadas a cesar actividades.
Aeromar (2023), regional, cerró por deudas y falta de liquidez; Interjet (2020), modelo híbrido, cesó operaciones por deudas con el SAT y crisis financiera; Mexicana de Aviación (2010), la tercera más antigua del mundo, cerró por crisis financiera y laboral.
Aviacsa (2011), aerolínea nacional e internacional; TAESA (2000), cerró tras problemas de seguridad y financieros; Alma de México (2008), regional de bajo costo.
Así como Aero California (2008), icónica línea regional; Líneas Aéreas Azteca (2007); Avolar (2008), de bajo costo y Click Mexicana (2010), filial de bajo costo de Mexicana.








