
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DoT), informó que las aerolíneas nacionales redujeron tanto su gasto total en combustible como su consumo durante febrero, en un contexto de ligeros incrementos en el precio unitario del energético.
De acuerdo con su reporte oficial, el gasto total en combustible de las aerolíneas de servicio regular en Estados Unidos alcanzó los 3.23 mil millones de dólares (mdd) en febrero de 2026, lo que representa una disminución de 4.7% respecto a enero de 2026 (3.39 mil mdd) y una caída de 2.8% frente a febrero de 2025 (3.32 mil mdd).
En términos de volumen, las aerolíneas consumieron 1.352 mil millones de galones de combustible, una reducción de 6.2% frente a enero (1.441 mil millones de galones) y de 0.5% comparado con febrero del año previo (1.358 mil millones de galones).
Esta contracción en el consumo sugiere ajustes en la capacidad, optimización de rutas o factores estacionales que impactan la operación aérea.
En contraste, el precio promedio por galón se ubicó en 2.39 dólares, lo que implicó un incremento de 1.6% (cuatro centavos) respecto a enero de 2026 (2.35 dólares), aunque aún se mantiene 2.3% por debajo del nivel registrado en febrero de 2025 (2.45 dólares).
Este comportamiento mixto refleja la volatilidad del mercado energético y su impacto directo en los costos operativos de las aerolíneas.
El gobierno destacó que los costos pueden verse influenciados por estrategias de cobertura (hedging), mediante las cuales las aerolíneas limitan su exposición a fluctuaciones futuras en los precios del combustible.
Asimismo, subrayó que las cifras no están ajustadas por inflación ni presentan ajustes estacionales, por lo que las variaciones mensuales deben interpretarse con cautela.
Este desempeño ocurre en un momento en que la industria aérea global, bajo lineamientos de organismos como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), continúa enfrentando presiones para reducir emisiones y avanzar hacia combustibles sostenibles de aviación (SAF). La reducción en consumo, aunque marginal en términos anuales, podría alinearse con estrategias de eficiencia operativa y transición energética.







