
La aviación comercial internacional enfrenta una de las mayores disrupciones operativas tras la escalada militar registrada este fin de semana entre Israel, Irán y Estados Unidos, según reportaron medios internacionales.
De acuerdo con Reuters, los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra objetivos militares iraníes detonaron una respuesta con misiles y drones, lo que llevó a múltiples países de la región a cerrar total o parcialmente su espacio aéreo por razones de seguridad.
La agencia señaló que aerolíneas internacionales suspendieron vuelos hacia varios destinos del Golfo y comenzaron a desviar operaciones para evitar zonas consideradas de alto riesgo.
Por su parte, Associated Press informó que miles de vuelos han sido cancelados o retrasados en la región, afectando conexiones estratégicas entre Europa, Asia y Oceanía. Según el reporte, aerolíneas como Emirates y Qatar Airways suspendieron temporalmente rutas o ajustaron itinerarios, mientras compañías europeas evitaron completamente el espacio aéreo iraní e iraquí.
Otros medios detallaron que los cierres de espacio aéreo provocaron que “cientos de miles de pasajeros quedaran varados o con itinerarios alterados”, particularmente en hubs de conexión intercontinental como Dubái y Doha. El medio británico subrayó que los desvíos obligaron a muchas aeronaves a rodear la región por rutas más largas vía el sur de la península arábiga o África oriental.
Desde el punto de vista técnico-operativo, la situación implica: Incremento en tiempos de vuelo de entre 45 minutos y hasta 2 horas en rutas Europa–Asia; mayor consumo de combustible y presión sobre costos operativos; reconfiguración dinámica de planes de vuelo ante NOTAM de cierre inmediato, y aumento potencial en primas de seguros por operar en zonas consideradas de conflicto.
Emite EASA alerta de alto riesgo para la aviación en Medio Oriente y el Golfo Pérsico
La Agencia Europea para la Seguridad Aérea (EASA) emitió desde el 28 de febrero de 2026 un Boletín de Información sobre Zona de Conflicto (CZIB) para el espacio aéreo de Medio Oriente y el Golfo Pérsico, con vigencia inicial hasta el 2 de marzo y sujeto a revisión.
El organismo explicó que el boletín se basa en información disponible para la propia agencia y la Comisión Europea, con el objetivo de compartir datos considerados necesarios para garantizar la seguridad de los vuelos sobre zonas de interés e identificar áreas de alto riesgo.
Según EASA, la intervención militar en curso incrementa significativamente el riesgo no solo en el espacio aéreo iraní, sino también en el de Estados vecinos que albergan bases militares estadounidenses o que puedan verse afectados por hostilidades e interceptaciones.
De esta manera, EASA recomendó a los operadores aéreos no operar en el espacio aéreo afectado a ningún nivel de vuelo ni altitud, monitorear estrechamente la evolución de la situación y seguir todas las publicaciones aeronáuticas disponibles, incluida la información compartida en la Plataforma Europea de Intercambio y Cooperación sobre Zonas de Conflicto, además de las directrices de sus autoridades nacionales.
El boletín sustituye avisos previos sobre Irán, Líbano e Irak, y mantiene vigentes las recomendaciones de no operar en el espacio aéreo de Siria y en la Región de Información de Vuelo de Saná, en Yemen, mientras la agencia y los Estados miembros continúan evaluando la evolución de la amenaza y su impacto para los operadores europeos.
La afectación no se limita al tráfico de pasajeros. El corredor aéreo del Golfo es uno de los más transitados del mundo para carga intercontinental de alto valor, incluidos componentes electrónicos, farmacéuticos y perecederos. Los desvíos generan costos logísticos adicionales y posibles retrasos en entregas críticas.
Reporta Cirium 868 vuelos cancelados en Medio Oriente
Por su parte Cirium, firma de análisis aeronáutico, anunció que continúan ampliándose los cierres de espacio aéreo en Emiratos Árabes Unidos y Qatar, dos nodos estratégicos para la conectividad global. Las tres grandes aerolíneas que operan desde esos hubs —Emirates, Qatar Airways y Etihad Airways— canalizan aproximadamente 90,000 pasajeros en conexión diaria entre América, Europa, África y Asia, sin contar viajeros con destino final en Medio Oriente.
Añadió que de mantenerse el conflicto, las disrupciones en el tráfico internacional de conexión se intensificarán en todas las regiones.
En términos operativos, las cifras de cancelaciones muestran un impacto significativo en las principales aerolíneas del Golfo.
Emirates reportó 197 cancelaciones de 512 vuelos programados, equivalente a 38.48%; Qatar Airways canceló 219 de 535 vuelos, es decir, 40.93%; mientras que Etihad Airways suspendió 90 de 299 operaciones, un 30.10%.
También destaca el caso de Flydubai con 185 cancelaciones sobre 362 vuelos, lo que representa el 51.10% de su programación diaria, evidenciando el nivel de afectación en el hub de Dubái.
Por país de llegada, Qatar registra la mayor proporción de cancelaciones con 50.75% de sus vuelos suspendidos (170 de 335), seguido de Israel con 48.60% y Bahréin con 44.12%.
Emiratos Árabes Unidos acumula 373 cancelaciones de 1,067 operaciones previstas, equivalente a 34.96%. En total, de 3,592 vuelos programados en la región para la jornada, 868 fueron cancelados, lo que representa una tasa global de disrupción del 24.16%.
Aunque para el 1 de marzo las cancelaciones previstas eran menores, Cirium advirtió que la cifra podría aumentar durante la noche o mientras persista la escalada del conflicto. Desde la perspectiva de red, el impacto no solo afecta a pasajeros originados en Medio Oriente, sino a toda la arquitectura de conectividad intercontinental que depende de los hubs del Golfo como puente natural entre Occidente y Asia-Pacífico, generando presiones logísticas, financieras y operativas para aerolíneas y aeropuertos a escala global.







