
La sostenibilidad se consolida como uno de los principales ejes de transformación de la industria aeroportuaria. Durante los últimos meses, aeropuertos de Australia, Singapur, Turquía, Reino Unido, Brasil y Canadá ponen en marcha proyectos enfocados en la reducción de emisiones de carbono, el uso de energías renovables y la adopción de tecnologías limpias. Estas iniciativas reflejan un cambio en la forma de diseñar, operar y expandir la infraestructura aérea, con el objetivo de avanzar hacia operaciones con menores impactos ambientales, señaló Joe Bates, director general de Airport World.
Expresó que uno de los casos más relevantes es el del Aeropuerto Internacional Western Sydney (Nancy-Bird Walton), en Australia. La terminal, la primera de carácter internacional construida en el país en más de cinco décadas, incorporó criterios de sostenibilidad desde su planeación. Su estrategia contempla operar con electricidad 100% renovable gracias a acuerdos con CleanPeak Energy, responsable del suministro energético, y Freightquip, empresa que proporcionará una flota de equipos de apoyo en tierra mayoritariamente electrificada para las operaciones aeroportuarias.
El director ejecutivo del aeropuerto, Simon Hickey, destacó que la integración de medidas ambientales durante las etapas de diseño y construcción resultó fundamental para alcanzar sus objetivos energéticos. Por su parte, la ministra federal de Infraestructura, Transporte, Desarrollo Regional y Gobierno Local, Catherine King, subrayó que la sostenibilidad forma parte de cada componente del proyecto.
“No queríamos limitar la sostenibilidad a la terminal, por eso nos hemos asegurado de que este nuevo aeropuerto esté preparado para el uso de combustibles fósiles, con instalaciones que permitan repostar los aviones con biocombustibles de producción local”, agregó.
En Asia, el Aeropuerto Changi de Singapur incorporó una nueva puerta satélite diseñada para operar como una instalación de energía cero. La infraestructura obtiene toda su electricidad mediante paneles solares instalados en la cubierta, mientras que la energía se almacena en un sistema de baterías independiente. Además, integra tecnología inteligente que ajusta automáticamente el funcionamiento del aire acondicionado con base en la programación de vuelos, lo que permite optimizar el consumo energético sin afectar la operación.
Koh Ming Sue, vicepresidente ejecutivo de Ingeniería y Desarrollo de Changi Airport Group (CAG), explicó que la incorporación de soluciones ambientales forma parte de la evolución de la infraestructura aeroportuaria.
“A medida que continuamos mejorando la infraestructura de Changi, integramos características de sostenibilidad ambiental y tecnología inteligente en los nuevos proyectos para reducir las emisiones de carbono, fortalecer la resiliencia operativa y mejorar la eficiencia del servicio”, señaló.
La nueva instalación entrará en servicio para determinados vuelos a partir de agosto de 2026.
La energía solar también marca avances relevantes en Turquía. El aeropuerto iGA de Estambul informó que cubre la totalidad de su demanda eléctrica mediante energía solar gracias a una planta ubicada en Eskişehir, proyecto que representó una inversión de 220 millones de euros.
En paralelo, el aeropuerto de Dalaman alcanzó un hito similar al abastecer completamente su terminal con electricidad generada por sistemas solares instalados en los techos de sus instalaciones. La segunda fase de este proyecto permite generar más de 20 mil MWh de energía renovable al año y evitar alrededor de 8 mil 500 toneladas anuales de emisiones de CO2.
Selahattin Bilgen, director ejecutivo de iGA Istanbul Airport, destacó el alcance de esta transformación energética.
“Ahora podemos cubrir el 100% de nuestras necesidades de electricidad, dentro de nuestro alcance, con energía solar. Esto significa que uno de los aeropuertos más grandes del mundo funciona completamente con electricidad 100% renovable, un hito en la historia de la aviación”, afirmó.
En el Reino Unido, el aeropuerto de Birmingham también reportó resultados positivos al reducir 11% sus emisiones de gases de efecto invernadero durante 2025-2026, a pesar del aumento de pasajeros.
Entre las medidas implementadas figura el uso de aceite vegetal hidrotratado (HVO) en vehículos de apoyo terrestre, combustible producido a partir de residuos renovables que permite disminuir hasta 90% las emisiones de carbono asociadas a estas operaciones.
En América, el aeropuerto de Salvador de Bahía, en Brasil, amplió el uso de combustible de aviación sostenible (SAF) en vuelos comerciales. Desde diciembre de 2025, dos vuelos diarios utilizan una mezcla compuesta por 10% de SAF y 90% de combustible convencional, la mayor proporción utilizada hasta ahora en la aviación brasileña.
La iniciativa forma parte de la estrategia de descarbonización impulsada por VINCI Airports y busca contribuir al cumplimiento de las metas establecidas por la legislación nacional sobre combustibles sostenibles.
A este esfuerzo se suma el Aeropuerto Internacional de Edmonton, en Canadá, que desarrolla un proyecto piloto para incorporar tecnología de combustible dual de hidrógeno y diésel en maquinaria quitanieves. El objetivo consiste en reducir el consumo de combustible y las emisiones en condiciones climáticas extremas, una experiencia que podría convertirse en referencia para otras instalaciones aeroportuarias.







