
El Aeropuerto Internacional de Rarotonga, ubicado en las Islas Cook, archipiélago del Pacífico Sur al noreste de Nueva Zelanda, alcanzó el Nivel 2 del programa Acreditación de Carbono en Aeropuertos (ACA), un reconocimiento internacional que evalúa la gestión de emisiones en la industria aeroportuaria.
Este avance ocurrió tras su incorporación al programa en 2024 y refleja la aplicación de medidas para cuantificar y reducir su huella de carbono bajo control operativo.
El Nivel 2 del ACA distingue a los aeropuertos que no solo identifican sus fuentes de emisiones, sino que también ejecutan acciones para disminuirlas.
En este contexto, Rarotonga desarrolló sistemas de control que permiten medir su impacto ambiental y establecer metas de reducción con base en datos verificables.
Para cumplir con los criterios del programa, el aeropuerto estructuró un modelo de gestión de carbono que incluye monitoreo permanente y evaluación de resultados.
Este modelo integra registros detallados sobre consumo de energía y combustible en todas sus operaciones, lo que facilita la detección de áreas con potencial de mejora y la definición de estrategias de mitigación a mediano y largo plazo.
La administración del aeropuerto incorporó la gestión climática en la toma de decisiones. La alta dirección asumió responsabilidades directas en el seguimiento de objetivos ambientales, lo que asegura que las metas de reducción formen parte de la planeación operativa.
El programa también contempla la participación del personal. El aeropuerto ejecutó esquemas de capacitación para fortalecer el conocimiento sobre emisiones y eficiencia energética. Estas acciones buscan que cada área contribuya al cumplimiento de los compromisos establecidos.
El Nivel 2 representa una etapa en la que las organizaciones deben demostrar avances medibles en la reducción de emisiones directas, lo que implica una transición de diagnóstico a ejecución en materia ambiental.






