
El rendimiento de los aeropuertos enfrenta límites que no dependen de la infraestructura física, sino de la coordinación de sus operaciones. El aumento en el volumen de pasajeros y la complejidad de los ecosistemas aeroportuarios evidenció que la toma de decisiones fragmentada entre equipos y sistemas representa el principal obstáculo operativo.
Un informe técnico de SITA señala que la optimización de procesos aislados dejó de ser suficiente. Explica que los aeropuertos pueden liberar capacidad al alinear decisiones en tiempo real, mediante la integración de datos, equipos y socios operativos, junto con el uso de análisis predictivo. Este modelo permite anticipar interrupciones, mejorar el cumplimiento de horarios y aprovechar la infraestructura existente.
Este enfoque ya opera en el aeropuerto de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, donde una plataforma de datos integra a aerolíneas, servicios en tierra, control de tráfico aéreo, autoridades y sistemas aeroportuarios. La coordinación anticipada entre actores permite responder con mayor rapidez a cambios operativos y establecer bases para el crecimiento del tráfico aéreo.
El informe identifica tres retos estructurales. El primero se relaciona con la gestión aislada de indicadores clave. Cuando áreas como facturación, seguridad o embarque se enfocan solo en sus métricas, los problemas se trasladan a otras etapas.
De acuerdo con datos de AirHelp, en la primera mitad de 2025 cerca del 25% de los pasajeros en el mundo enfrentó retrasos o cancelaciones. Sin coordinación, estas fallas se propagan en toda la operación.
El segundo reto se refiere a la diferencia entre visibilidad y acción coordinada. Aunque muchos aeropuertos cuentan con paneles de control, esto no garantiza decisiones conjuntas. La mejora ocurre cuando los equipos comparten una visión operativa con objetivos definidos y soporte predictivo. Este principio sustenta modelos como la Toma de Decisiones Colaborativa en Aeropuertos (A-CDM), impulsados por ACI World, IATA, OACI y CANSO.
El tercer reto apunta a la integración tecnológica con la operación diaria. Los aeropuertos requieren aprovechar los sistemas existentes mediante una fuente única de datos y herramientas que sugieran acciones operativas. Esto facilita intervenciones oportunas y una asignación de recursos más eficiente sin sustituir la infraestructura actual.
Nathalie Altwegg, vicepresidenta sénior de Aeropuertos de SITA, explicó que el objetivo es ayudar a los aeropuertos a crecer de forma controlada. Señaló que la inversión en infraestructura sigue siendo esencial, aunque por sí sola no garantiza el rendimiento.
“Los aeropuertos funcionan como sistemas interconectados y que, cuando las operaciones cuentan con el respaldo de análisis predictivos y optimización, los equipos pueden detectar a tiempo el aumento de la presión y responder antes de que se generen interrupciones”, añadió.
Según Altwegg, este cambio refuerza la puntualidad, mejora el uso de los recursos y contribuye a ofrecer una mejor experiencia para los pasajeros.







