
José Ruiz Blanco, gerente general del Aeropuerto Internacional de Tocumen, Panamá, presentó ante el Gabinete Logístico una propuesta para reorganizar la gestión de los aeropuertos regionales.
El planteamiento forma parte de una estrategia nacional que busca integrar estas infraestructuras al desarrollo económico de las provincias y mejorar su desempeño operativo.
El plan se enfoca en los aeropuertos Aeropuerto Internacional Enrique Malek, Aeropuerto Internacional Scarlett Martínez y Aeropuerto Internacional Enrique A. Jiménez, que operan con resultados financieros negativos y requieren aportes del Estado para cubrir gastos de funcionamiento y mantenimiento.
Las cifras expuestas durante la presentación indican que en 2025 el resultado operativo de los tres aeropuertos reflejó un EBITDA negativo cercano a cinco millones de dólares (mdd).
Las proyecciones señalan que, si el esquema actual continúa, el costo acumulado para el Estado podría llegar a unos 60 mdd en los próximos 30 años.
Para enfrentar este escenario, las autoridades plantean la implementación de un contrato de Operación y Mantenimiento por un periodo de cinco años.
Este mecanismo permitiría ordenar la gestión, establecer estándares de operación, controlar costos y promover el crecimiento del tráfico de pasajeros. También busca generar condiciones que permitan evaluar nuevas opciones de administración en el futuro.
Durante el análisis técnico se revisaron otras alternativas, como asociaciones público-privadas y concesiones de largo plazo. La evaluación concluyó que el modelo de Operación y Mantenimiento constituye una etapa inicial para estabilizar las finanzas de los aeropuertos, reducir el déficit operativo y preparar una eventual transición hacia esquemas de concesión.
En esta etapa, Tocumen S.A. mantendrá la responsabilidad de financiar inversiones relacionadas con la modernización de las instalaciones y el cumplimiento de normas operativas. El operador que resulte seleccionado asumirá la gestión diaria y ejecutará las inversiones bajo supervisión del administrador aeroportuario.
Estudios citados durante la presentación indican que la activación de los aeropuertos de David y Río Hato podría generar beneficios vinculados al turismo y al empleo. En paralelo, el aeropuerto de Colón se analiza como un punto para actividades logísticas y de carga con posible integración a la Zona Libre de Colón y a los puertos cercanos.







